miércoles, 17 de junio de 2015

La carrera del ojo que persigue tu ausencia, que sigue la arboleda y se encierra en el légamo de hojas secas. Sin cerrarse, sin abrirse.











viernes, 22 de mayo de 2015

Si no vuelves
los peces tejerán hilos en mi espalda.
De mis brazos las melancolías crecerán como víboras muertas.
A un lado la espuma limpiara la noche del fango de hojas heridas,
de resabios de sal y arena
Mi piel quedara como los brazos de un buque fantasma,
que ya no rastrillaran tu nombre;
quedare como un cuerpo
que le sobro amor
y al que le falto olvido.


miércoles, 22 de abril de 2015

Los huesos


Los huesos, los húmeros, la extrañeza que solía darme recorrer tu cuerpo con la morosidad de las hormigas. Esa espera que quedo como piedra quieta al amanecer. La ventana que no podía cerrar el horizonte ni las montañas aún vivas en tu cuerpo. Ese sendero azul que se alzaba en ecos. Esa sed de tormenta cuando entraba en la corriente de tu sangre hilvanando tus rostros ausentes. Esa memoria que aglutinaba tus sombras, tus miedos, los fantasmas presentáneos y pretéritos. Vivir en ti era habitar desde otras sendas, algunas luminosas, otras sombrías. Un corazón que respondía al tam tam de tus dedos. Que hacía volar los pájaros por la rubia red del otoño. Viajeros de arena, de una cabellera que alojaba mariposas hechas de hojas secas. Me alzaba ciclópeo entonces para anclarme a tus orillas. Salamandra en tierra de fuego, llama cuyo sol espiga estrellas.

gm

martes, 3 de marzo de 2015

Contarte


Contarte de la marea de las cosas
ese discurrir continuo que llamamos mundo
decir en ti y que hable la lejania
ese amor de mariposas muertas
que se interponga entre nosotros
los comerciales, la realidad
e irrealidad de las promesas
que pobre es todo para alcanzar
tu trémula boca, el sol de tus manos.

Eso es el mundo, el escritorio lleno de papeles
encargarle a la luna mis llaves perdidas
el ron del otoño que te impresiono
al oír mi voz, cuantas manos surgieron entonces
hasta cubrir de yedra estas almenas del olvido.

Esta marea se lleva mi voz,
hasta tus ojos, mis letras hasta esa orilla del sur
lejana y tan a la intemperie como esta soledad
con que cantan los pájaros del cerco
el vuelo pertinaz y  gris de las pálomas
tu ventana y ese horizonte
que se llamaba con tu nombre.






















viernes, 16 de enero de 2015

Una ruta

Una ruta de miel y pájaros muertos
un canto que danza en ecos azules
jirones de humo que anclan mi memoria en río,
en girasol que hace lluvia al universo
los recovecos del olvido, el aguadal de la tristeza
algo por decir como un reflejo de tinta
que suelta su música
que desperdiga sus luces rotas
una libélula que hace violeta en un nido de sombras
una gota en la que cabe una mujer desnuda
un cuerpo acordonado por tanta nube
que danza al pie del horizonte
y que llena los acahuales del canto del fuego,
una vereda que incinera el otoño
y la tarde bermeja y naranja y parda y rosada
esa ruta tan conocida por nuestras pieles
un fuego prendido de otro fuego,
lumbre que desquicia las abejas
y el tiempo hasta volverlo hilo,
hasta hacernos uno en beso y labios,
 en cuerpo y manos,
urdimbre de párpados
 que tejen lo que no quería decir:
un corazón donde vive el otoño y el fuego.
El hogar de la tormenta y el relámpago.


gm

Pic: Gonzalo Alfonso Ordoñez

viernes, 14 de noviembre de 2014

x








Decir te quiero una y otra vez
como si quisiera significar este territorio poblado
de jinetes o emisarios del polvo,
como si con eso pudieras entender
que quiero ese provocar esa lumbre
en nuestros cuerpos.
Dejar que la boca suelte sus lunas aciagas.
Ese lenticular azul donde las dunas
arman su ajedrez de sombras.
Escampar de esos relámpagos fríos.
Vestir tu desnudez con la lengua
que extravío sus ecos en tu cuerpo.
Romper cada imagen
porque no es suficiente un espejo
para que tu piel suelte sus estrellas.
Anegarme de hojas y sembrarme en lejanía.
Germinar al oriente de tu piel
para morder el sepia de tu espalda.
Viajar en tranvía hasta tus sueños.
Encontrar que tan cerca es estar lejos.
que tanto amor guardan tus manos,
Y que, de que forma tu piel enciende mi verbo,
Mi sustancia y mi hombría.
El extranjero que vuelve de donde nunca ha estado.
La lágrima que de tan pertinaz inventa escalofríos.



gm







miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ayotzinapa


Calma dolor calma,
torrente de abulia
lodazal de dinosaurios,
arma contra los marranos la rabia
sin sangre, sin huellas.

Albatros reloj tiende su cerca de espinas
el moridor sin cuerpo,
pero no sin voz, su voz sigue
escuchándose la voz sigue
a través de otras costillas
                                            sigue
otros pulmones ensordecen.
¿podrás dormir en tuétanos la brisa?
donde arrinconar la calle y calmar
ese brazo que falta,
ese mano que tiende
otra mano
hasta el infinito.





06.04.2026