martes, 10 de octubre de 2017

Otoño

El país del otoño

Creciendo al  fondo de tu alma:
la hondonada de hojas secas.
Atrás de los eucaliptos
caminar de tarde dejando huellas.
Octubre es así.
En mi lengua la memoria 
mece los recuerdos de un pájaro herido,
en soledad y en amarillo
un corazón de fuego 
incinera sus alas.

Xm






viernes, 29 de septiembre de 2017

Cortadas como sal
las palabras
una rebanada fina entre el si y el no
lo posible imposible: las alas el grito
Poseidón en el mar y tú tan circe.
Un cisne negro en un mar azul
las olas la espuma
la flor.




Xm

viernes, 25 de agosto de 2017






Oigo tu voz de lejos, tu voz de arco iris, tu voz que arrulla luciérnagas. Y de que forma explicar este corazón mudo, este mar sin espuma que calla cuando me miras. este mar que sin tener lagrimas llora, este cielo que no termina de expulsar sus demonios. Y nos callamos y nuestras lenguas se enredan en este silencio amarillo y gris. Somos dueños de este otoño que se enreda en girasoles y tropos de humo. nuestros pies desnudos saben que los caminos coinciden y la ruta hacia la nube azul es nuestra. El tigre escorpión que devora el bosque verde que lo sueña.

Xm

Pic: Instagram: lucia_mochi


jueves, 29 de junio de 2017

Canica





En los cascajos del tiempo
abrevó el olvido.
Yo, como piedra que rodaba
de aquí para allá
halle tu hueco.
Entonces gire
como las canicas que rodaban en el patio,
y eso fui: una cereza,
un capulín que gira sobre si.



Julio Altamirano*



Poeta Mixe

viernes, 28 de abril de 2017

Hacer







Hacer del poema un gato que escape a la azotea 
para dilucidar sobre la última nube. 
Mover los cables como un arpa para detener la luna. 
Apresarla entre paredes rotas y asomarse 
a la ventana para verte dormir. 
Oír tu canto de espejos y saber 
que el humo de los ceniceros es algo entrañable. 
Mirar la borrasca de ceniza y olisquear el amor 
que ronda perdido en las sombras. 
La telarañas dirán entonces cosas tristes como el exilio, 
como la inexistencia del amor, o la inutilidad del fuego. 
Pero tú sabrás que lo que fue mi amor 
te perteneció desde siempre, 
desde la ronda de todos los instantes 
donde el gato intranquilo: maúlla.


Xm


jueves, 13 de abril de 2017

El beso

Estábamos ahí como si no ocurriera nada, como si. Como si: Tu beso. Tan singular para ser festejado en plural. Mostraba poco a poco sus alas, alguna pluma que expectante se anticipaba al vuelo. Labios que en su frescura y en su individualidad mostraban la osadía perfecta, la mejor transgresión a las reglas morales, sociales, intelectuales y seamos ambiciosos: históricos. La expectativa se encontraba desde luego en tu lengua. El asombro eléctrico y el rayo para viajar al cosmos de tu alma. El beso que fue entonces fue el país prometido, el paisaje transfigurado, las acuarelas y la sinfonía de John Cage en papel pautado y patentado para el asombro de tus ojos. El silencio con sus maneras de renovar las pautas que hacia florecer las estaciones y los otoños. Quizás por eso: por ser rito y discurso, transgresión y epifanía, no podría durar indefinidamente. Fue entonces que me decidí a dar fin con ese hechizo: rompí los espejos, estalle los cristales, seque los lagos y el fondo del pozo infinito en que los besos se hacen temblor de agua, temblor de aire y relámpago. Aún así hay veces que me sueño mirando tu rostro y extraño aún ese último beso nacido y naciente, sepultado a las orillas de la eternidad en la luna: tu último rostro.

Xabo M.