jueves, 1 de febrero de 2018

En verdad el amor no se puede etiquetar,
sentir o tener una graduación en el acto de amar.
Ante la muerte somos primerizos,
ante el amor también
pero no podemos morir y remorir
y si podemos reamar y revivir
dejar de lado el nombre, la ocasión
a veces amar antes de llamar
amor al rayo o relámpago.
Las almas de carne, los cuerpos de fuego:
nos inundamos, nos bebemos morosamente
y a veces nos quedamos solos
ante el innoble reflejo de observar
el yo sacralizado, el yo satanizado.
El amante es la gloria o la enfermedad
o la propia muerte.
Cantamos una canción juntos
y a veces en constante disonancia
nos ahogamos, naufragamos
hasta que la ola nos devuelve a la orilla
ya sin canto ni oración ni blasfemia
y aun entonces lo que fuimos, nos perseguirá
como un halcón o las águilas a Prometeo,
recordándonos el fuego que fuimos
capaces de dar para que tú y solo tú
pudieras calentar las manos.

Xm

sábado, 27 de enero de 2018

Ganas de desnudarme
la piel de los huesos,
deslavarme de las piedras,
alejarme de esa patria de papel y acentos.
Mostrarte la forma primigenia de mi soledad, .
la angustia del vaso solo: la conciencia de sí.
Caer en los intersticios del sueño,
acariciarle la espalda a la noche
y entrar en ella con un silencio erguido.
Pulir el diamante azul
hasta que el cansancio no asombre.
Atentar contra el pudor y las buenas costumbres.
Creer en nosotros al margen de las puertas atónitas.
Salir con el sombrero del verbo a recorrer esa calle
que estalla en la melancolía de una melodía irredenta.
Irse con el viento a cabalgar las ventanas
y dejar mi recuerdo como un jinete herido
buscándote bajo la lluvia.

 Xm


Pic: Kristaps Dokans






miércoles, 3 de enero de 2018








Solo tú sabes vivir. Mas que el tiempo que te vive, lo que inspiras, lo que agregas a este manoseo de relojes. Lo que pintas de azul y amarillo al anden de la rutina. Eso es lo que amo, porque soy otro si me piensas, soy otro si me miras. La vida es de alas y tu lo sabias. El sol es el extranjero, el mundo de todos los días amanece contigo porque sueña en tu boca. El mundo despierta en tu cuerpo porque en ti nacieron las estrellas.


Xm


lunes, 18 de diciembre de 2017



Jhon Gordon


La morosidad: El sol que humea,
la boca que al espacio sonríe.
El humedal desierto
la piel del lagarto
quita sombra a la yedra.
El sol extramuros
el aliento que deja atrás
el pozo y la arena.
La mano que cae
la cuerda ata lo que se dice
el tiempo que guarda todo
la araña en la sombra
escala paredes para llegar al volcán.
La nube que suelta su sombra en el monte
borregos de fuego
leopardo atenaza la ausencia
la neblina amarilla
que desnuda lo desnudo
el cuerpo
lo que se dice
entre el alma y el fuego
la garganta, el ojo solar
Lo desnudo,
la curva y la cuenca
del ojo.
Lo inhabitado.


Xm


sábado, 2 de diciembre de 2017

VII

Voces que se conjugan en tu cuerpo. La melodía de una voz dentro de otra voz. Un instante que no acaba de coronarse y salta sobre la ola siguiente hasta que tu casa se llena de música. Un saxofón ebrio que rompe la noche y suelta su nostalgia en el patio.

Tu cuerpo es un enjambre de ecos y recuerdos.

Con la memoria llena de costumbres dulces y páramos azules. Tu cuerpo comienza a danzar escondiendo de forma perfecta la muerte y la noche. Tu cuerpo plenilunado borra cualquier nostalgia.

El presente es un ciego que baila. El arlequín que danza cuando la madrugada suelta un grito limpio entre las rocas.


Xm

jueves, 30 de noviembre de 2017

IV

Invierno es tu nuevo nombre. El sol de tus palabras hace una raigambre de pájaros que vuela tras tu magia. Una burbuja de luz pretende cocinar un fuego nuevo. Los relojes quieren marcar un tiempo vivo. Caminas sobre flores amarillas y tus manos izan una bandera blanca como este invierno.

V

El amor como una ajedrez en la mesa donde es tu turno y juegas porque llueva y la lluvia te lleve a ninguna parte. El misterio del tiempo que se abre al cerrar los ojos.

VI

Entonas villancicos al escalofrío. Un sombrero gris entona la música de pies desafinados y descolgamos la desnudez de los armarios. Tus pechos se visten del albor del invierno, el descenso como un jaguar salta a lo mas tibio de tu espalda. La música rompe tu cintura. El estallido de la libélula musita la lengua en tus piernas. La azucena que se rinde al mar del abandono. Estallamos hechos besos y entrega. Nos abrazamos con soles enredados en la boca y en el alma. Tu sonrisa hace que el horizonte de tus párpados gire de nuevo hacia la luna blanca del invierno.


Xm

miércoles, 29 de noviembre de 2017


CARTAS DESDE LA NEBLINA

I
El agua que rodea un pozo de polvo, como promesas blandamente muertas. Las uvas que esperan los labios que los muerdan y maduren entre una pausa y un mordisqueo firme. Pensarte en este lado del escritorio y abrir en las ventanas una puerta al mar. El agua que se devora como una serpiente cansada de la sal y la levadura del otoño. El alba de los brezos y las rosas florecen cerca de tu nombre.

II

Los demás no te conocen pero te presienten, voltean como si tu calidez les ayudara a entender el mundo sin nada mas que una mirada y un abrazo. Comenzar con tu nombre en el muro de yedra y empezar a llenar mis horas de ti. Arabescos de un mar que tiene alas.

III

Decir que la ausencia se viste de frío es casi un lugar común si no fuera un acto tan propio como caminar, repasar las estrellas, hundidas y lejanas. Esperar que se encienda el horizonte y sentarse a repasar las heridas del mundo. Sin solución ni remedio, sabiendo que aún así hay mas de lo que se ve. El iceberg invisible cuya única blasfemia es no mostrarse para no hundirnos en la oscuridad.


Xm