sábado, 27 de octubre de 2018




Una mujer enamorada es una formación de besos en dirección a la ternura.
Un abrazo inverosímil de la vida que vierte rosas amarillas en el regazo del amor.
El aleteo del ángel en el huerto cuando las nubes
son aves migratorias que han encontrado su sino.
Un milagro no menor a la caléndula o la lluvia.
Una mujer iluminada por el amor es una mujer que se vuelve mar y río.
Una flor de cuyos pétalos se deshojan estrellas.


Xm
by Ashraful Arefin


jueves, 4 de octubre de 2018

A Oscar Mendez

La naturaleza de un reencuentro.
Encontrar un hermano que no sabia que tenia
estar de frente a esos años
que se levantan como un muro infranqueable
los cuernos de marfil del sueño
atravesarlos y volver al estupor
de no saber que no se sabe.
Ese hermano batió olas
contra el abatimiento
de la lengua original.
La infancia quedo atrás
soldados de adolescencia
perdimos batallas y algunas
veces fuimos equipo.
Hoy volvemos a estar
en sendas opuestas
kilómetros de ausencia
y brechas que se miran
de lejos en el camino.
Guchachi´ reza se atraviesa
algún día hablaremos de nuevo
y seremos soldados
de la lengua,
de la oralidad
de la escritura
de lo funesto que es a veces
la risa cuando no es compartida
el sol de antes de la ebriedad
el sol del comienzo
la hermandad, el colectivo:
lo que en singular se abraza
mejor en plural.

Xm

*Guchachi´ reza : iguana rajada en zapoteco.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Sólo te nota quien te sabe ver
atrás de las cintas de colores
de la música que envuelve
tu rostros que vas dibujando
en los cintillos del cielo.
Sólo te nota quien te oye
quien escucha la tibia curvatura
de tu cuello y prende palomas
hacia la isla de tu corazón.
Solo te huele quien sigue
el rastro de la miel
hacia tus piernas
quien abre el higo
y lame sus heridas.
Sólo te saborea quien
vierte el sabor del vino
en los odres del otoño
de la uva madura
y que como la sangre
hace espuma en la tormenta
y sobrevive a los relámpagos.

Xm


                                                       Acuarela. Autor: Luis Rocca

jueves, 13 de septiembre de 2018

Otoño


Es tan extraño deletrear tu nombre entre mis labios vacíos
y atisbar tu ausencia entre tanta cosa perdida.

Es tan extraño tener tantos nombres
desde la lámpara pulida del insomnio
hasta el arcabuz de la pasión que enciende tu cuerpo

(Aún estando dormida veo los relámpagos que dejas
entre humo y niebla, entre septiembre y lágrimas).

Entre tanto silencio y hojas secas.
Es tan extraño encerrar en un solo nombre
la pausa y los espejos,
el cielo y el vuelo de pájaros.

En la identidad que cierra sus puertas,
cuando quiero abrevar en ellas
el estanque límpido de tu cuerpo,
su dibujo, la forma y su albedrío.

Sólo para volver a ser sueño y nostalgia entre tanta roca
es tan extraño llamarte con la voz del mar en mi cuerpo
y querer traerte a esta orilla:
Es tan extraño decir un nombre
que ya no es el mío.

Xm

viernes, 31 de agosto de 2018


¿Recuerdas acaso de la armonía de los árboles?
A diario caminaste junto a ellos,
los seguías de reojo a través de la avenida.  
Ellos siguen ahí. 
Seguirán aun cuando la mirada tuya no este para ignorarlos  
o para observar el vuelo de los pájaros.  
Aún en la quietud de las ramas,
saben del tren de la ausencia y la avenida de la muerte.  
Sabían entonces de tu prisa y daban sombra a tus sueños.  
Amabas los bordes con horizontes de hojas y eucaliptos,  
daban caravana al enjambre de gestos humanos  
con el íntimo silencio con que se moldea el hábito de vivir.  
Cerca de ellos
junto a ellos
en la noche solar.
En  sus ramas selladas por el hábito  del devenir al orden
que nos remiten los ritos diarios  
y que es lo más cerca de la naturaleza que estarás jamás.  
Sus raíces conocen el movimiento de las tumbas  
el sonido y el crepitar de los gusanos que comerán tu nombre
y al mismo tiempo las ramas acogen la sombra del niño
y la pelota que sigue el aroma del eucalipto.  
Fue ahí entre las ramas quietas
que tus ojos subieron por la escalera de las hojas,  
hasta alcanzar el perfil de las nubes  
y en su inmovilidad sentiste  su presencia entre las hojas: 
el árbol,  el meditabundo de mil años
el infinito que alza los élitros de la eternidad.



Xm

miércoles, 25 de julio de 2018

250718



Es el viento de nuevo

El aire desolado / desalado de la cordillera / Una gran ola que se abate en las piedras

                           De los brazos del mar des-alado de tu recuerdo
                                muy cerca: la música: hielo verde de la soledad que nos inquieta

El aire trae tu nombre, la estrella de mar, la cruz del sur llena mis pulmones
de inmensidad.

La sal de tu nombre, tus rizomas de llovizna, lágrimas de iguana rampante bajo el viento

                Por los pinos
        debajo de ese horizonte
   donde el sol nace y se oculta,
donde a un lado están las piedras
cuyos peces en la profundidad moran-,
y viven desconocidos y silentes lirios.
De ahí viene el viento,  ese viento
sobre el que cabalgo ahora
         y que me lleva a Asia.
                       Sí.
                     hacía.
                       Sí.
                      Así
              -a-tu-recuerdo-.

A esas estrellas que son polvo -pero-no-polvo-que-enamora-
de tus ojos claro de luna. Atrás, mas atrás se oculta esa clara nube
que llamamos mundo. -anima-mundi-.

Y ahora eres tú:
           
SOLBRISA - SOLSOMBRA - SOLAURORA - SOLVIENTO - SOLSILBIDO - SOL-LEJOS - SOLSOLA 
                       
                                                      Nube de sombra del sol que tu luna evapora.



Xm