jueves, 13 de abril de 2017

El beso

Estábamos ahí como si no ocurriera nada, como si. Como si: Tu beso. Tan singular para ser festejado en plural. Mostraba poco a poco sus alas, alguna pluma que expectante se anticipaba al vuelo. Labios que en su frescura y en su individualidad mostraban la osadía perfecta, la mejor transgresión a las reglas morales, sociales, intelectuales y seamos ambiciosos: históricos. La expectativa se encontraba desde luego en tu lengua. El asombro eléctrico y el rayo para viajar al cosmos de tu alma. El beso que fue entonces fue el país prometido, el paisaje transfigurado, las acuarelas y la sinfonía de John Cage en papel pautado y patentado para el asombro de tus ojos. El silencio con sus maneras de renovar las pautas que hacia florecer las estaciones y los otoños. Quizás por eso: por ser rito y discurso, transgresión y epifanía, no podría durar indefinidamente. Fue entonces que me decidí a dar fin con ese hechizo: rompí los espejos, estalle los cristales, seque los lagos y el fondo del pozo infinito en que los besos se hacen temblor de agua, temblor de aire y relámpago. Aún así hay veces que me sueño mirando tu rostro y extraño aún ese último beso nacido y naciente, sepultado a las orillas de la eternidad en la luna: tu último rostro.

Xabo M.





martes, 28 de febrero de 2017

Febrero



Tú en mi mar,

Yo en tu mar

Tuétano de un hueso tuyo

Una flexión en un movimiento universal

Cómo el azogue que hace rizo en la nube

Los pájaros que al amanecer sorprenden la aurora

El planeta que gira con la galaxia

y observa temblar las estrellas.



Xabo Martínez






miércoles, 15 de febrero de 2017

He de beber / Irma Pineda



He de beber tu aliento hasta que no te quede vida
para desprender mi boca de la tuya
así no me sangrará la piel cuando te marches.
Tú te llevarás el recorrido de mis manos tatuado en tu cuerpo
ese río dibujado en línea recta
que atravesaba tu pecho
hasta perderse entre la hierba de tu vientre.
No sentirás mis dedos escalando tu erguido árbol
ni la tibieza de mi aliento sobre su copa.
Yo guardaré tu humedad en mi memoria.


Zee xpilu’ de ra guirá xquendanabanilu’
ti gaxharuaa lu ruaalu’
ti zacá qui zuxhiee rinni dxi chelu’.
Lii zineu’ xquendarizá naya’ ladilu’
sica ti guiigu’ ca chaahui’ jneza
rididilaaga lii
de ra guiniti lade gui’xhi’ xha ndaanilu’.
Bicuininaya’ ma qui zacacá luguiá yaga zuhuaandi’ stiu’
ne ma qui zanu’ xi naca bi stine’ lu íqueni.
Naa laa zapachaahue’ gupa stilu’ ndaani’ ique’ ~


IRMA PINEDA



     Autor: Tolentino "Terraco 1"



*Originaria de Juchitán, Oaxaca, IRMA PINEDA es autora de varios poemarios bilingües como La Flor que se llevó (Pluralia/INBA), De la Casa del Ombligo a las nueve cuartas (CDI) y Nostalgias del Mar (SEP). Sus ensayos han sido publicados por la Universidad de Siena, Italia, la Dirección General de Culturas Populares y la UNISTMO, entre otras instancias. Es profesora en la UNAM (proyecto docente México Nación Multicultural-PUIC) y en la Universidad Pedagógica Nacional, unidad Istmo.

miércoles, 25 de enero de 2017

Un poeta mixe - Juventino Gutiérrez Gómez



MEMORIA DEL CIELO
El sol
es la memoria del cielo
que baja a la tierra
a alumbrar
las ideas de los hombres.

KUNOOJKTÄÄJK
Yë xëëw
miti wyunmäny´atsp yi nääjxwinyit
winääjkp yi xä nääjxkixy
jits t´as kunëëjk
ja jääy ja wunmäny´tsë.
***








GUARIDA
Cuando los animales
recogen sus cuerdas vocales
de los árboles,
de los tejados,
de los maizales,
están guardando
mi lenguaje.
KONMUUJKY
Ku yi jiyuujk
tkonmuktë yiy äw ayuujk
jam kipy kyëxp,
jam tëjk kixpy,
uk jap moojkjotp,
jan äw jan kutujk
ja kionmujktëp
***









MIRADOR
La luna,
desde su balcón azul,
observa la antigüedad
de los ocotes.
WËN´EXÄJK
Yi po´
jamyi txunjk wën´extääjk,
jekyinyip yi tsen
yit kuj´exnäjxni.

***

Juventino Gutiérrez Gómez*

*Escritor ayuuk (Mixe) originario de Tlahuitoltepec Mixe, Oaxaca. Ha publicado en los medios electrónicos Letralia, Río Arriba, Revista La Otra, Nocturnario yCronopio y en las revistas impresas Molino de letras (Universidad Autónoma de Chapingo) y Palabrijes (Universidad Autónoma de la Ciudad de México). Antologado en Poetas nacidos en los 80s, Los coleópteros enfebrecidos y Poetas de reserva




miércoles, 18 de enero de 2017

2017

2017


El año me trae hojas en blanco.

Hay lineas que se traslucen,

horizontes que dibujan olas y sombras, cuervos
anegados de tristeza.

Hay la luz que surge del toque de una hoja

Se puebla de amaneceres la nota parva de tu boca.

La vida abre sus puertas.

El arco iris que suelta los otoños vuelve a ser origen y meta

La meta sigue siendo nube sobre nube, palomas sobre nubes. Palabras.

El amor es la vibración, elevar notas del piano y acompasar las almas.

Que las notas sean la sinfonía del mar, una canción que arrulla el vuelo de pájaros inagotables.

El fulgor de la rosa eterna.





jueves, 1 de diciembre de 2016

FUGA







Fuga hacía la orilla. Pero espera; no dejes que me lleve los acentos, porque si a tu nombre le falta la sombra que le sueñe siempre le faltara algo: La fuga. El vaivén del mar. El arrinconarse en un rincón del tren y perderse. Mar salado. Mar ácido. Ocupamos el triangulo. La orilla obcecada que nos mira temblar al punto del abandono. La orilla triste de lo que sin extrañar queremos. La lengua sigue siendo suave aunque dice no, aunque dice nunca. Los ángulos no están completos si no estamos a punto del grito. Te inmersas en la noche antes tan protectora ahora convertida en un buque tan sólido. No dice a donde va pero no hace falta. Todos los puertos son tu cuerpo. Todos tus cuerpos son el puerto. Abandonada estrella. Tiemblas y cintilas. Estrella polar, soledad náutica. Entre las olas nos movemos. nos acompasamos en ese viejo jazz de humo. Ese vaivén que no nos engaña, aunque luego nos miremos como viejos extraños. Amores de un naufragio imposible. La isla en la que no desembocara ningún puerto.


X. M.







martes, 1 de noviembre de 2016

Día de Muertos

"A fuerza de quererte me he convertido, Amor, en alma en pena."

Ramón López Velarde


Como cada año, la caravana de los días trae noviembre. El día de muertos. Ir al mercado por el cempasúchitl. el arco de cañas. Las frutas. Desde temprano acondicionar algún lugar de la casa para recibir a los fieles difuntos. Poner en la mesa el retrato de los seres amados y acompañarlos con el platillo de su preferencia. Quizá el cigarro o el mezcal. Algunos difuntos mas recordados que otros porque hubo convivió, diálogo, risas, lágrimas.  Todo aquello que acerca a las almas y las hace querer añorar el reencuentro. Tal vez cruzar algunas palabras. Quizá la sola presencia basta. Conocer que hay un día que es especial porque se les recuerda en un tono que es mas festivo porque ponemos sobre la mesa lo que nos une y no lo que separa. Vivirlo en comunidad e ir al panteón y asombrarnos de ese misterio. Noviembre trae consigo el trasiego de la memoria, la orfandad de los cuerpos y lo que nos permite irónicamente sobrellevar la vida. La festividad del alma. El abrazo de la eternidad.


X. M.


















Fotos: Alfonso López. Lugar: Ayutla Mixes, Oaxaca, 01.11.16