sábado, 2 de noviembre de 2019

Noviembre

Noviembre El aire que enfría las montañas, borra la memoria. Dibuja garabatos blancos en la tierra. Ánimas que anidan en los altares, que recorren los alimentos de la tierra. La música que atempera el camino de los fieles difuntos. Las calaveras en su estolida mudez guían la voz que llega a los oídos de las animas. El día de muertos en Ayutla es un puente que viene de una nube de niebla a una nube de humo. El panteón en la oscuridad difumina la oscuridad y tira jirones de llovizna, el ayer de los recuerdos con el presente contenido en un rezo en una foto, en una gota de lluvia en el ojo. Reiteración del adiós, el pañuelo del olvido que contiene una nueva bienvenida por unas horas, por un momento donde el infinito cabe en un altar, en esa llama donde la vela alumbra el rostro, la palma dónde otra mano otra voz susurra desde la eternidad.

martes, 15 de octubre de 2019




Tu espalda
las lunas en mi mano.
Ingrávida
una nube sale de mi mano.
Te rodea y sube a otro sueño.
Blanquísima
te desnudas,
Tu corazón como un estanque
donde los lirios se acarician
tu cuerpo se llena de noche
al sur las estrellas subsumidas
ácida mudas de piel.
Dejando en ese olor
un dios que te despierta
y te lleva a otro sueño,
otra nube.

Xm


viernes, 4 de octubre de 2019

Recordando a Miguel León Portilla












MIGUEL LEÓN PORTILLA
(22/02/1926  -  01/10/2019)


A manera de homenaje y para recordar al gran historiador acaecido en estos días dejo un relato muy de viernes llamado la historia del Tohuenyo.

 TRAD DEL NAHUATL- MIGUEL LEON  PORTILLA. DEP.


SI QUIERES OIR EL RELATO DA CLLICK AQUI



La historia del Tohuenyo

Y, he aquí otra cosa que llevó a cabo Titlacahuan, hizo algo que resultó un portento: se transformó, tomó rostro y figura de un Tohuenyo.  Andando no más desnudo, colgándole la cosa,  se puso a vender chile,  fué a instalarse en el mercado, delante del palacio. 
 Ahora bien, a la hija de Huémac,  que estaba muy buena, muchos de los toltecas  la deseaban y la buscaban,  tenían la intención de hacerla su mujer. Pero a ninguno hacía concesión Huémac,  a ninguno le daba su hija. Pues aquella hija de Huémac  miró hacia el mercado,  y fue viendo al Tohuenyo: está con la cosa colgando. Tan pronto como lo vió, inmediatamente se metió al palacio. 
Por esto enfermó entonces la hija de Huémac, se puso en tensión, entró en grande calentura, como sintiéndose pobre del pájaro -miembro viril- del Tohuenyo. y Huémac lo supo luego: ya está enferma su hija. Dijo entonces a las mujeres que la cuidaban: -"¿ Qué hizo, qué hace? ¿Cómo comenzó a entrar en calentura mi hija?" y las mujeres que la cuidaban respondieron: -"Es el Tohuenyo, que está vendiendo chile: le ha metido el fuego, le ha metido el ansia, con eso es que comenzó, con eso es que quedó enferma." y Huémac, el Señor, en vista de esto dio órdenes y dijo: "Toltecas, búsquese el que vende chile, aparecerá el Tohuenyo".  y luego fué buscado por todas partes. y como no aparecía nadie, por esto el heraldo empezó a pregonar desde el Cerro del Pregón.
Dijo: -"Toltecas, ¿acaso en alguna parte habéis visto al vendedor de chile, al Tohuenyo? Traedlo acá. El Señor lo busca". Enseguida se hacen pesquisas, en ninguna parte anda,  revuelven toda Tula y aunque hicieron todo esfuerzo
no lo vieron por ninguna parte. Entonces vinieron a comunicar al Seño que en ninguna parte habían visto al T. Pero después por sí mismo apareciose ~ no más se vino a instalar, donde había aparecido por primera vez y cuando lo vieron los toltecas, corrieron a informar a Huémac, le dijeron: -"Ya apareció el Tohuenyo".  A lo cual dijo Huémac:
"Venga acá a toda prisa". Apresurados fueron los toltecas a traer lo hicieron venir ante el Señor. Y cuando lo trajeron ante él, inmediatamente Huémac lo interrogó:•  -"¿ Dónde es tu casa?"  El otro respondió:  -"Yo soy un Tohuenyo,  ando vendiendo chilito".  y el Señor Huémac le dijo: "¿Pues qué vida es la tuya, Tohuen Ponte el maxtle, tápate." A lo cual respondió el Tohpenyo: -"Pues nosotros así somos". Dijo luego el Señor:  -"Tú le has despertado el ansia a mi hija  tú la curarás."   Respondió el Tohuenyo: -"Extranjero, señor mío, eso no podrá ser.  Mátame, acaba conmigo, ¡muera yo!  . Qué es lo que me dices?  Si no soy más que un pobre vendedor de chile.  Entonces el Señor le dijo:  -"Pues no, tú la curarás,  no tengas miedo, y enseguida le cortaron el pelo,   lo bañaron y después de esto,  lo ungieron, le pusieron un maxtle, le ataron la manta  cuando lo dejaron así arreglado, le dijo el Señor:  -"Mira a mi hija,  allá está guardada". y ouando el Tohuenyo entró a verla, luego cohabitó con ella, y con esto al momento sanó la mujer.
En seguida, se convirtió el Tohuenyo en el yerno del señor y luego por esto hubo burlas acerca de Huémac, los toltecas se mofaban, bromeaban acerca de él, decían: -"i Conque el señor ha hecho su yerno a un Tohuenyo. Entonces Huémac convocó a los tolteca les dijo: -"He oído que se dicen chistes acerca de mí, que soy objeto de risa, por haber hecho mi yerno a un Tohuenyo. Pues idIo a dejar con engaño en Zacatepec, en Coatepec".

Enseguida anunciaron la guerra los toltecas, todos a una se pusieron en movimiento. Luego se van para dejar abandonado al yerno. E idos ya al lugar de la guerra, colocaron aparte al Tohuenyo con todos los enanos y tullidos. y puestos todos éstos aparte, se fueron los toltecas para hacer cautivos entre sus enemigos los de Coatepec.  El Tohuenyo dijo entonces a todos los enanos y tullidos: -"No tengáis miedo, aquí acabaremos con ellos, aquí en nuestras manos perecerán". y así las cosas, hicieron huir sus enemigos a los toltecas.
















Habitar la locura es romper el tiempo
colocar nueces en el invernadero de las rosas.
Ordenar tu piel y tu miel ya caótica e invisible
en el panal de tu ombligo,
ahumar abejas como quien baila
en un campo de abril
Llenar de memoria tu saliva
Sabanas blancas
La fragua que dejo las castañas
En tu vientre, las invisibles espinas
Que ordenamos en cruz y la lumbre
Que empalma seduce aletarga
Sombras, piel y labios que no gritan
Estallan.

Xm


sábado, 14 de septiembre de 2019

09



Te he mirado en tu intenso persistir,
observo tu éxtasis de salamandra desnuda
¿Qué o quienes se encienden en tu cera de almizcle?
en esa fiebre que moldea nuevos mundos,
nuevos universos en que abasteces dragones.
Apenas muda, apenas suspiras
 y tus brazos encristados,  esperan, reciben
someten la aurora en el amanecer que enciendes
nuevos fulgores, el roce de tu piel alimenta mi caída,
el abismo de relámpagos azules
en que la belleza fustiga al tiempo
y lo desnuda en huesos de médula y olvido.

Xm


martes, 3 de septiembre de 2019

Nube


Tu espalda
las lunas en mi mano.
Ingrávida
una nube
sale de mi mano.
Te rodea y sube
a otro sueño.
Blanquísima
te desnudas,
Tu corazón como un estanque
donde los lirios se acarician
tu cuerpo se llena de noche
al sur las estrellas subsumidas
ácida mudas de piel
Dejando en ese olor
un dios que te despierta
y te lleva a otro sueño,
otra nube.


Xm




miércoles, 31 de julio de 2019



Y porque estas
exactamente donde te imagino,
o porque estas más allá
de donde,
te imagino y te pregunto:
¿Eres tú quien tiene las manos frías?
o ¿Eres la que guarda el invierno en la memoria?
¿O  eres el invierno en mi memoria?.
¿Eres acaso el invierno
y el descanso de las ramas,
el canto de los pájaros azules?
O eres el canto
que se ha vuelto eco,
el canto que se ha vuelto noche.
O la noche
vuelta eco en la noche llena de estrellas
que vuela hacía lo hondo
de un corazón vacío
de tiempo
más lleno de música.

Xm