miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ayotzinapa


Calma dolor calma,
torrente de abulia
lodazal de dinosaurios,
arma contra los marranos la rabia
sin sangre, sin huellas.

Albatros reloj tiende su cerca de espinas
el moridor sin cuerpo,
pero no sin voz, su voz sigue
escuchándose la voz sigue
a través de otras costillas
                                            sigue
otros pulmones ensordecen.
¿podrás dormir en tuétanos la brisa?
donde arrinconar la calle y calmar
ese brazo que falta,
ese mano que tiende
otra mano
hasta el infinito.





1 comentario:

Rembrandt dijo...

El horror pareciera por estos días no tener fin.
Si el poder político no quiere o no puede, cuál es el futuro que nos espera? Porque este es un problema de todos. El mal está enraizado en este mundo y la Paz se percibe como solo una utopía.
Mucha tristeza GAB.

Abrazos
REM