martes, 3 de marzo de 2015

Contarte


Contarte de la marea de las cosas
ese discurrir continuo que llamamos mundo
decir en ti y que hable la lejania
ese amor de mariposas muertas
que se interponga entre nosotros
los comerciales, la realidad
e irrealidad de las promesas
que pobre es todo para alcanzar
tu trémula boca, el sol de tus manos.

Eso es el mundo, el escritorio lleno de papeles
encargarle a la luna mis llaves perdidas
el ron del otoño que te impresiono
al oír mi voz, cuantas manos surgieron entonces
hasta cubrir de yedra estas almenas del olvido.

Esta marea se lleva mi voz,
hasta tus ojos, mis letras hasta esa orilla del sur
lejana y tan a la intemperie como esta soledad
con que cantan los pájaros del cerco
el vuelo pertinaz y  gris de las pálomas
tu ventana y ese horizonte
que se llamaba con tu nombre.






















viernes, 16 de enero de 2015

Una ruta

Una ruta de miel y pájaros muertos
un canto que danza en ecos azules
jirones de humo que anclan mi memoria en río,
en girasol que hace lluvia al universo
los recovecos del olvido, el aguadal de la tristeza
algo por decir como un reflejo de tinta
que suelta su música
que desperdiga sus luces rotas
una libélula que hace violeta en un nido de sombras
una gota en la que cabe una mujer desnuda
un cuerpo acordonado por tanta nube
que danza al pie del horizonte
y que llena los acahuales del canto del fuego,
una vereda que incinera el otoño
y la tarde bermeja y naranja y parda y rosada
esa ruta tan conocida por nuestras pieles
un fuego prendido de otro fuego,
lumbre que desquicia las abejas
y el tiempo hasta volverlo hilo,
hasta hacernos uno en beso y labios,
 en cuerpo y manos,
urdimbre de párpados
 que tejen lo que no quería decir:
un corazón donde vive el otoño y el fuego.
El hogar de la tormenta y el relámpago.


gm

Pic: Gonzalo Alfonso Ordoñez

viernes, 14 de noviembre de 2014

x








Decir te quiero una y otra vez
como si quisiera significar este territorio poblado
de jinetes o emisarios del polvo,
como si con eso pudieras entender
que quiero ese provocar esa lumbre
en nuestros cuerpos.
Dejar que la boca suelte sus lunas aciagas.
Ese lenticular azul donde las dunas
arman su ajedrez de sombras.
Escampar de esos relámpagos fríos.
Vestir tu desnudez con la lengua
que extravío sus ecos en tu cuerpo.
Romper cada imagen
porque no es suficiente un espejo
para que tu piel suelte sus estrellas.
Anegarme de hojas y sembrarme en lejanía.
Germinar al oriente de tu piel
para morder el sepia de tu espalda.
Viajar en tranvía hasta tus sueños.
Encontrar que tan cerca es estar lejos.
que tanto amor guardan tus manos,
Y que, de que forma tu piel enciende mi verbo,
Mi sustancia y mi hombría.
El extranjero que vuelve de donde nunca ha estado.
La lágrima que de tan pertinaz inventa escalofríos.



gm







miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ayotzinapa


Calma dolor calma,
torrente de abulia
lodazal de dinosaurios,
arma contra los marranos la rabia
sin sangre, sin huellas.

Albatros reloj tiende su cerca de espinas
el moridor sin cuerpo,
pero no sin voz, su voz sigue
escuchándose la voz sigue
a través de otras costillas
                                            sigue
otros pulmones ensordecen.
¿podrás dormir en tuétanos la brisa?
donde arrinconar la calle y calmar
ese brazo que falta,
ese mano que tiende
otra mano
hasta el infinito.





El otoño


El otoño es de nosotros, podemos guardarlo al lado de las llaves que ya no usamos. Ponerlo cerca de la ventana para que espíe el mejor momento del cielo. Y de las nubes. Ahí quedara llenándose de herrumbre, sepia y olvido. Un día aspirara el aire melancólico y gris vencido, tomara su vestido de hojas y nervaduras y afincará cerca de los periódicos junto al kiosco. Se acomodará al lado de esos seres llenos de tiempo ido, de tiempo soñado. Buscara el olor de los besos dados por primera vez, ondeara cerca de las nervaduras de ese árbol castaño, buscara entonces tus manos. El abrigo de tus manos para llegar a ese instante en que un solo de violín hechizo tu corazón de una vez y para siempre. Sabrás entonces que el otoño despierta los pájaros de tarde en tarde para recordarte que no hay mejor vuelo que el de la despedida y no hay mejor abrazo que el del regreso.

lunes, 15 de septiembre de 2014

El chile



-------------------------------------- Pic: Armando Aguayo


Al chile le gusta vestirse de verde y colorado. Es primo hermano del chapulín. Un tiempo saltaron juntos pero al chile los maratones lo agobian, lo cansan. Además el es picoso por naturaleza. Suele ser bromista con paladares ingenuos. Espera el momento adecuado y aguijonea la lengua. La sorprende en medio de un caldo inofensivo y pone la mesa patas para arriba. Entonces es mortal y anfibio. Hay quien cuenta de comensales que se han vuelto dragones al sentir su ardor. Entonces ya desesperados se echan baldes de agua, se bañan con hielo. Toda faramalla suele ser inútil cuando el  chile ha logrado su cometido. No hay mas que esperar a que el picor pase y aguantar el ardor. También tiene sus metamorfosis, En el norte se vuelve chiltepín y redondo. En el bajío se viste de árbol, pasilla y guajillo. Es el ingrediente estelar en platillos maravilloso como el mole. Se dice que solo se apacigua combinado con el cacao y las almendras. Al chile es mejor tenerlo de amigo y en la cantidad justa, -no se concibe un buen taco sin chile-. De otra forma la comida se torna insípida e incolora. Sus mejores amigos son el mezcal y el tequila, pero mezclados son fatales. Solo se recomienda en las dosis indicadas junto a un jardín y una estancia con sol. El chile cuando es bohemio se vuelve habanero y se acompaña de la hierbabuena. También suele acomodarse con una cerveza en el borde de las micheladas.. El chile es el chile. Sin albur.


gm

sábado, 13 de septiembre de 2014

EL ALEBRIJE







--------------------------------------Artista: Negrete


ALEBRIJE*


El Alebrije es la mascota que nunca tuviste, el animal imaginario que calma o despierta la ansiedad y los sueños. venidos directamente de la nobleza de la madera, el artesano hace surgir del imaginario y su destreza los mas pulcros diseños. El detalle hace pensar en magia y epifanía. En la estética del horror y en la simpatía que irremediablemente producen. Así la imaginación se divide y produce parcelas sobre el sueño y el misterio, el don del tacto y el colorido que enmarca la movilidad del deseante. El Alebrije pasa así del mar a la montaña, de la serranía al espacio donde todo es posible, y el Alebrije cobra vida propia. Es tan único como su misterio que te dirá cuando la próxima vez lo encuentres y lo hagas tuyo.




gm




* Artesanía desarrollada en el estado de Oaxaca cuyo estilo inicio como divertimento y derivo en arte.





06.04.2026