sábado, 13 de septiembre de 2014

LA TUNA


------------------------------Pic: Rafael Magallanes



LA TUNA


"Me he de comer esta tuna, aunque me espine la mano"
Canción Popular



La tuna crece por las espinas, amanece verde y la sangre se le espiga. Por su savia se cuela la revolución, tiene sueños de pólvora y abandono. Centinela de los campos mexicanos, deslinde y acuse de las casas que abren puertas al horizonte que pinto el Dr. Atl, la tuna es solidaria y no abandona su resquicio junto al mezquite y el polvo. La tuna tiene un rojo que no destiñe, que refresca y le da otro sentido a la sed.  La tuna desconfía del amor pero no de la sed, sabe que la sed es sagrada y que para cuidar el corazón nada mejor que las espinas. De la tuna se contó que fue un corazón arrojado a un río y ahí germino. Un corazón espinado. Fruto y emblema, la tuna guarda su frescor y color para las aguas frescas y las nieves. La tuna es la corona del nopal, el viaje sagrado de la savia en el desierto.


gm





viernes, 29 de agosto de 2014



La invención del poema dentro del poema.
El sentido de una poética que asuma a un tiempo 
su lenguaje de sangre y rosas. 
Que tenga tanto sentido 
como un campo de flores en la oreja de soñador.
Una lluvia de estrellas en los zapatos del astrónomo.
Una cicatriz llena de tiempo y mariposas muertas. 
El jardín es así: ofrece la contemplación de la rosa 
pero no la rosa. 
Una imagen azul en los párpados del agua. 
un arma que al accionarse detona la música.



gm

jueves, 28 de agosto de 2014

Invitados


Pic: Andrew Stearns 




“Minimalia”

a   Xabo  Martínez


Por: Guillermo Samperio


 La piedra es el breve horizonte donde los animales pequeños encuentran su ocaso, su cotidianidad, su aurora. Los movimientos múltiples y los trueques, las bifurcaciones de ese mundo mínimo no llegan a ser siquiera fantasmal destello ante nuestra visión. Quizás atendemos al pájaro, al árbol, al río, al monte, al cielo, pero bajo la sombra de la piedra hay una serie de luces delicadísimas que desconocemos. Un fluir verde, rojizo, negro, que no miramos al poner los ojos en las presencias gruesas del paisaje. El recuerdo de los años de infancia me pondría en camino de los menudos mundos y rememorar entonces mis juegos con las hormigas y las pelusas, la cochinilla y los ombligos; ir tras el ciempiés, la lombriz, los secretos. Me estaría acercando a los pasadizos de esta sociedad infinita, que se va desvaneciendo en los escenarios miniatura, en los rincones de quién sabe dónde, bajo un humor imperceptible. La red espiritual de la gente se va formando con detalles, accidentes, impulsos que nacen y mueren, atravesando la brevedad del tiempo. Entonces, nuestro espíritu es un cosmos donde lo extenso, para vivir, necesita trocarse en inextenso, como sugería el obispo Berkeley. Arribamos así a nuestra intimidad diminuta, a nuestro microcosmos; y desde ahí hacemos nuestro el universo que nos ha dado un sitio poco significante en una constelación donde nos diluimos entre sus múltiples sistemas. De cualquier manera, hay un teatro miniatura para nosotros en una de tales órbitas, bajo un humor imperceptible entre las galaxias.


Nota: La escritura parece ser una labor solitaria por excelencia, en pocas ocasiones sin embargo hay sorpresas gratas, gratísimas, cuando esta escritura tiene algún eco en alguién a quién admiramos. En esta ocasión el maestro Guillermo Samperio  me dedico esto texto, en el que encuentro el gusto compartido por ese universo poblado de catarinas, piedras de río, etc. 




viernes, 22 de agosto de 2014

El nahual y la vida

 Acuna en su pecho un pájaro
 lo acaricia y en sus brazos se vuelve polvo de oro
 y el sol se hace pájaro
toda la montaña se hace canto.





domingo, 15 de junio de 2014







Cuéntame por favor, padre:
¿Cómo es que se desangran los gladiolos?
Como aunque mueran; perdura su perfume.
Igual que los recuerdos cuando moriste, padre.
¿Cómo siguen viviendo de otra vida?,
naciendo de otra muerte.
Como tomabas el periódico y tus lentes,
mientras en el patio mis rodillas,
gastaban la mezclilla del pantalón.
¿Dónde estaban entonces

escondidos los pájaros negros?.
Esos pájaros que un día volaron sobre ti,
llevándote al corazón escondido de la lluvia.



Xabo Martínez




lunes, 2 de junio de 2014

Mi hijo no sabrá más de ti, que metáforas sombrías,
no conocerá otro varadero de origen mas que tu vientre
y escrutará el mar, buscando aliados de la espuma.
Tal vez dará voz al grito, cual poseidón en tu ausencia
y proclamar suya esta ágora de plumas que fue tu invierno.
Dirá madre, cuando quiso decir dios o ángel,
lo que ha sido para él, que tu amor fueran tus manos
y el eco de otras manos con las que algún día mi ansía
vistió tu cuerpo y nuestro encuentro fue patria de origen
para ambos y orilla, en tu luminoso silencio.

gm



 Pic: Jordi Rios

06.04.2026