viernes, 29 de agosto de 2014



La invención del poema dentro del poema.
El sentido de una poética que asuma a un tiempo 
su lenguaje de sangre y rosas. 
Que tenga tanto sentido 
como un campo de flores en la oreja de soñador.
Una lluvia de estrellas en los zapatos del astrónomo.
Una cicatriz llena de tiempo y mariposas muertas. 
El jardín es así: ofrece la contemplación de la rosa 
pero no la rosa. 
Una imagen azul en los párpados del agua. 
un arma que al accionarse detona la música.



gm

2 comentarios:

Sabina Borda dijo...

Maravilloso.

Rembrandt dijo...

Que es si no el poema sino una invitación a soñar.

Querido GAB así sentí tu Angel el que habita en vos y que tanto placer me provoca. GRACIAS!!!

Te dejo un beso y abrazo enorme casi primaveral desde mi Sur.

REM