domingo, 15 de junio de 2014







Cuéntame por favor, padre:
¿Cómo es que se desangran los gladiolos?
Como aunque mueran; perdura su perfume.
Igual que los recuerdos cuando moriste, padre.
¿Cómo siguen viviendo de otra vida?,
naciendo de otra muerte.
Como tomabas el periódico y tus lentes,
mientras en el patio mis rodillas,
gastaban la mezclilla del pantalón.
¿Dónde estaban entonces

escondidos los pájaros negros?.
Esos pájaros que un día volaron sobre ti,
llevándote al corazón escondido de la lluvia.



Xabo Martínez




2 comentarios:

Rembrandt dijo...

Me has emocionado GAB, bellísimo poema y cuántos recuerdos de mi querido papi llegan a mí, aunque pasan los años lo sigo extrañando como el primer día, cuando los pájaros negros lo llevaron al corazón escondido de la lluvia.

Un beso y abrazo enormes desde mi Sur.
REM

Sabina Borda dijo...

Bellisimo, y profundo.