jueves, 9 de junio de 2016

Se encontraron, a medio mar. Ella toda fantasmagoría, el todo verdad. ¿Ojos? Los ojos de ella habitaban lejos. Islas de por medio, estrellas, lunas llenas. Ella, mas curiosa se adentraba en el lente del buzo hurgándole la linfa de la sangre, el corazón y el cerebro. Las emociones bogaban ya en la tormenta. Náufragos de sí los atrapo la hondura del silencio.

X. M.


1 comentario:

Rembrandt dijo...

Como en la profundidad del mar, el alma alberga cierto amores que bogan por salir a la superficie pero quedan ahogados en el silencio.

Hermosos tus versos querido GAB

Besos desde mi Sur y lo mejor como siempre.
REM