jueves, 12 de noviembre de 2020

 


En este 2020 los meses son irreconocibles

uno de otro, uno al lado del otro, uno atrás del otro.

Apenas los índices del nacimiento o de la muerte los singularizan

en cada día pido tu amor, la mirada que haga el hallazgo

del relámpago, la luz de tu cuerpo en mis manos

los subterfugios de un omoplato que deviene ala, deseo

y hablo de ti en ti a tu oído, dejo aves, pájaros; delirio.

Me empalmo y mezo  contigo los abriles a la sombra

Mi mano recorre la albura de tu vientre, la sinfonía invisible

De una lengua que se come sus palabras, 

y sueña un lápiz de arena

Escribe tu nombre a la deriva de la sal y del goce

Arabesco de espuma, estrella de mar cuya ofrenda

Es este silencio extranjero. Sibila de espuma

Que musita el nosotros en una soledad de silabas

Pero de no de deseo ni de amor ni de tu nombre.

Soy y no soy este tiempo inmisericorde, este mar

que a gazapos alcanza a darte la mano

en medio de la tormenta.

 

Xm

 



 

 

 

 

martes, 22 de septiembre de 2020

Septiembre

 Sin claudicar me cierro al silencio, 

a la palabra apagada como promesa vacía

dejo que el sol pase por el corredor 

salgo a caminar en árboles que presienten el otoño

la melancolia en el hombro como un pájaro 

que añora la nube adecuada,  el destino de la mirada

y unos labios que instalen el nombre, los  nombres en los que te busqué

¿De  verdad eras tú? las veces, los días que te ame

caminamos al encuentro de lo desnudo, la soledad

la pasión y el deseo, sombrío anden iluminado 

tu albura, los soles que encendimos antes de apagarnos

la estrella que asoma es el estío, el otoño que vuelve 

a cabalgar en la noche,. por tu mirada,

por el suave aleteo de tu risa.

 

Xm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 20 de julio de 2020


En el oro de la tarde busco tu cuello
el nacimiento de tu nuca para oler tu piel
desnuda, cierras los ojos y busco tu boca
beso tu nombre, refresco en tu memoria lo que fuimos
antes de nacer. Lo que no claudica ni cierra ciclos
te abrazo y tu piel late, tu cuerpo late y cuenta el rumor
de las hojas secas y el festinar del otoño
un abrazo que contiene lo que fuimos o seremos
en la boca nos buscamos y en el fuego nos mecemos
no es casualidad que duermas dragones en tu hombro
ni que la espada busque tu espalda, nos atamos y desatamos
nos hacemos polvo y brisa, sensación y recuerdo
este mar que crece embravecido y gira tu espalda
y somos uno que es dos u es espuma, violencia
contenida en un flor que en su tersura fija estrellas y peces
en el comienzo del mundo, en un suelo que florece y suelta sus semillas.


Xm

martes, 9 de junio de 2020

Milpa


Por las ventanas se asoma,
el verde neblinoso de tu música,
arrullando los sueños de la milpa.

Entre blancas laminas y la torva llovizna,
el fogón huele a nostalgia.
Oigo tu voz, padre, fabulando en la mesa,
con tus manos de medias lunas,
hollando entre gazapos de ceniza,
y el vuelo luminoso de la sombra,
Crepitando en las lenguas de fuego
que esparce la leña.

Desgranas la mazorca
y se queda el aire detenido
oliendo el encino.
El dolor como el frío,
como el barro,
se queda detenido
en la espalda del toro.



Xm



martes, 2 de junio de 2020



Surges en mis días como anhelo
y puerto después del comienzo.
En tu mirada de agua
se hunde mi ancla de acero,
y serenas el barco luego de las tormentas.
Me devaneo entre tu boca y mis raíces
Ante ti mi ser se desnuda
y me pliego a tu regazo
mientras te abres estrella de mar
y me muestras el oro de tus caderas.
Escribo en tu vientre
la bitácora de los nenúfares,
la ambrosia del pulpo
que hunde sus tentáculos en la arena.
Ya somos magia y no lo sabías.
Historia del mar
para los náufragos de las estrellas
y no lo sabias.
Tu mirada será entonces el canto de las sirenas,
la historia que cuentan los océanos
para explicar el azul del mar en sus orillas,
la sabana blanca
que va dejando sus ribetes de espuma.


Xm

viernes, 8 de mayo de 2020

Sílabas






Sílabas olvidadas de la memoria.
Llego hasta ti como 
en un universo al que retorno 
después de un largo olvido.
Te desnudas y te deletreo,
Nos movemos y danzamos,
sutil y dulce, ácida y nube.
cada caricia es un acorde
entonado al  amanecer.
Atesoro tus lunares
la curva de tu espalda
que se angosta.
En mi mano que te cubre.
vencemos la oscuridad
que nos inunda.
Impronta de ciegos
fuego en levante,
Una fogata enfrente
del mar inmóvil.
Me envuelvo en tu calidez.
Exiges el resabio de espuma,
el jirón blanco de luna que bebes
y en tu garganta se funda
el puerto de la sal.
Nudo marino la soledad
de nuestros cuerpos.
Latir inexorable
el aleteo de la mariposa.
La estrella que nos ilumina
Como un relámpago en su agonía-.





Xm

Tu día





En un día de párpados,
eres la nube que gira sin cansarse,
lejos del sol del hastío,
de esta tierra que a veces colma habitar.
A lo lejos tu nombre
y tu mirada ingrávida permanece al centro.
Lejos de la tormenta. cuelgas serpentinas
y azulas un pensamiento que le da alas a una nube gris.
Te saludo y beso tus ojos en un acorde
que escapa del verdor de la niebla.
Beso la eternidad en tus suspiros-
Sonríes al fin estrella del alba
y en la sombra tu huella cual resina de abejas
nutre el follaje de la mañana.
Nos volvemos a besar, calco tu luz,
tu cuerpo que se evapora en el álamo temblón
que dibuja tu sombra. Nos dirigimos al sur,
a seguir la pleitesia de tus lunares
de tus piernas niveas
de tu cuello dulce del centro mismo de tu corazón,
nos dirijimos a donde
toda palabra se hace silencio.


Xm

06.04.2026