jueves, 5 de diciembre de 2013


Que es un hueso,
que es un árbol,
que es una fruta,
que son tus labios
que es una rama,
que no es un helecho azul
que no es una rama,
que no son tus labios,
que no es una fruta
que no es un árbol,
que no es un hueso,
que es tu recuerdo,
que es un mordisco
que es tu nombre.


gm


Tu olvido sabe a sillón vacío,
 a manos nocturnas y perezosas.

A una almohada que no termina de ceder,
a un sueño que se defiende, como gato boca arriba,
al rocío de la madrugada, al viento perdido entre las calles, a terregal.

Al recuerdo de una pesadilla, a un desfile de bestias inmundas y feroces.
A teléfonos que timbran en casas solas, a cartas en blanco.

Teléfonos descolgados, a timbres sin usar, pájaros que te cortan el paso
-la voz-el aire

y tus pulmones se quedan como bestias mudas queriendo respirarte sin hallar tu aire.


gm



martes, 1 de octubre de 2013

41



Cumplir años: ritos y rutas. Madre acostumbraba sacrificar un gallo al rayar el alba. Padre me hacia la tarde con golosinas. Durante mucho tiempo pretendí que el tiempo no pasaba y que anduviera por ahí saboteándome la felicidad de tener pocos años y muchas horas para leer, pensar, dibujar. Llego la vida cargada de oficios, llamadas, papeles a medio llenar, auroras sin sentir y la vida de repente se confundió con el horizonte atrás del cual lo mejor era el café y un tiempo para compartir. Esa fortuna se convirtió en letras, paisajes de borrasca y acentos que buscaron nubes para posarse. Preferentemente tú: ojos y luna llena. Preferentemente tú: cuerpo y un alma en el cual la identidad navega hasta anegarse. Preferentemente tú: que haces alborada y campos de miel, donde hallo cuarenta y un maneras de ser feliz.



06.04.2026