lunes, 7 de diciembre de 2015

LA FIESTA

"LA FIESTA"


Mi hermana mayor es profesora de educación primaria. Ahora se encuentra pensionada, pero cuando comenzó a trabajar fue liberada en sus primeros años a un pueblo lejano. En ese tiempo en el estado de Oaxaca, México, no estaban aún pavimentadas la mayoria de las carreteras, por lo que a muchas localidades apenas existían brechas para llegar a los lugares donde las incipientes escuelas eran abiertas. 

Mi padre fue entonces a encaminar a mi hermana al lugar designado donde ejercería su profesión. Cabe mencionar que el conocía aquellos caminos como la palma de su mano por lo que iban confiados y contado historias ya que mi padre era un gran narrador. El plazo estimado de camino eran cinco horas a paso tranquilo. Era un día despejado, pero no obstante hubo de aguardar bajo un árbol porque a las dos horas de camino comenzó a llover. Esto los hizo retrasarse un poco. Luego continuaron el camino y cuando aún faltaba tiempo para llegar, pasaron no muy lejos de una comunidad que les quedaba de paso. Esto lo sabía mi padre que conocía esa comunidad y sabía que desviándose del camino a unos quince, veinte minutos podrían llegar allá. 

Mi hermana por el contrario solo alcanzaba a ver colinas sinuosas y árboles Al momento de pasar por ahí escucharon algarabía ya que se oían a lo lejos el tronar de los los cohetes y la banda de música. Al parecer se trata de la fiesta patronal mencionó mi padre y por un momento ambos se dirigieron una mirada traviesa dando por descontado que no importaba demorarse un poco ya que de cualquier forma iban con antelación asi que se encaminaron al pueblo donde se celebraba la fiesta patronal. La promesa de la fiesta los ilusionó y se encaminaron orondos rumbo a la fiesta. 

 Cuando les quedaba muy poco para llegar algo les hizo detenerse. De improviso empezó a sonar jaleo y balazos, gritos de gente histérica como cuando hay heridos y desorden. Ante tal panorama mi padre y hermana dieron vuelta atrás alejándose rápidamente. Con el desaliento de una fiesta echada a menos llegaron hambrientos y muy cansados a la comunidad donde ya lo esperaba Antonio, el señor encargado de recibirlos para llevarlos a descansar y mostrarles su sitio de hospedaje. 

 Una vez que los encaminaba, mi padre le soltó a Antonio lo ocurrido, y que habían querido detenerse en el pueblo anterior que celebraba la fiesta patronal y que al momento de dirigirse hacía allá, la fiesta se había puesto violenta a juzgar por el ruido y el jaleo. Ante tal cuestionamiento el extrañamiento en el rostro de Antonio fue mayúsculo. Les dijo a mi padre y hermana que en el pueblo anterior todavía no llegaba la fecha de la fiesta patronal y que, precisamente su esposa había llegado hace unos momentos de ese mismo pueblo de traer unos enseres y que el pueblo mencionado se encontraba en la mas absoluta calma. 

 Xm 

(Ilustración Elisa Ancori)



2 comentarios:

Rembrandt dijo...

Es una historia extraña, por un lado me gusta ese recuerdo de otros tiempos, pero por otro el relato lleva a la reflexión, ante una misma situación puede haber dos explicaciones o mejor, dos miradas totalmente opuestas.

Me gusta mucho leer tus cuentos, realmente los disfruto ojalá sigas publicándolos.

Te dejo un beso querido GAB y me voy a cenar por aquí ya es de noche, una hermosa noche.
REM

j. e. dijo...

que buena historia!
me pregunto 'quiénes' habrán sido los de la fiesta..