viernes, 30 de octubre de 2009

Cocijo




 Cocijo
Alma de lluvia en torrente,
alma de trueno en crepitaciones,
temblor de tierra escandaloso,
padre de la tierra en ascenso,
barro con que se formó el hombre,
jaguar marino de las edades.
Cocijo, barro, cerámica, piedra,
mármol, luz, roca, meandro, río,
ojos rasgados, manos tristes,
pies poblados, mirada infinita.
Eso eres cuando varón, hembra,
niño, joven adulto, viejo.
Eres infinito, vital, Cocijo.

 Macario Matus

Poeta y escritor originario de Juchitan. (Oax, Mex) Autor de numerosos libros y arti­culos, escribe en zapoteco del Istmo y castellano NOTAS *Pitao Cocijo fue la divinidad zapoteca precolombina de la lluvia. Es una deidad homóloga a Chaac entre los mayas; Tláloc entre los teotihuacanos y nahuas; y Dzahui entre los mixtecos. Las representaciones de Pitao Cocijo aparecen desde la Fase Monte Albán II, en el período de consolidación de la cultura zapoteca, ya libre de la influencia olmeca en los Valles Centrales de Oaxaca. Su culto se popularizó durante la Fase Xoo (500-800 d. C.), época en que que sus representaciones se vuelven muy frecuentes entre las conocidas urnas funerarias zapotecas. El culto a Pitao Cocijo sobrevivió hasta el proceso de cristianización de los zapotecos. Una de las características más señaladas de Pitao Cocijo es que sus representaciones suelen contener alusiones al glifo zapoteco para agua. Algunas veces aparece con una vasija entre las manos. En algunas ocasiones porta una máscara que le rodea los ojos, con colmillos y lengua bífida, de modo similar a las representaciones de Tláloc. En el sitio arqueológico de Lambityeco en Oaxaca, los bustos de estuco de Cocijo llevan una vasija derramando agua en una mano y rayos en la otra.[1] Durante el periodo clásico el jaguar se asociaba, por lo menos en parte, con el dios Cocijo.[2] (Fuente: Wikipedia) **Los mixtecas y zapotecas tuvieron una deidad principal regente que fue Cocijo. Al igual que el Dios Tlaloc de los Nahuas, Cocijo, representaba el Dios del Agua, si estudiamos la Antropología Gnóstica, nos daremos cuenta que los Dioses de nuestros antepasados, representaban en si mismo muchas cosas, por un lado partes espirituales de uno mismo, por el otro fuerzas, leyes, principios cósmicos, y por supuesto también grandes maestros iluminados que en otros tiempos nos develaran la sabiduría del auto conocimiento. Así aparece Cocijo, como una representación de Nuestro Real Ser interior, por ello es que las leyendas, mitos y tradiciones, así como los códices y estelas, muestran a este Dios como el principal, y es que dentro de nosotros tenemos un Anciano de los Días, que vela por nosotros, que busca el bienestar de cada uno, y que nosotros errando el camino ya no lo escuchamos, ya no hacemos caso a los dictados de nuestro corazón, hemos entrado en una Edad negra y materialista, donde el Dios Cocijo, Nuestro Real Ser, ya no tiene la menor importancia. Como deidad de las Aguas, nos indica la importancia de las aguas internas, de las aguas puras de Vida, si el agua es la vida para el mundo, la energía creadora que nos trajo al tapete de la existencia, es el símbolo de la importancia que tiene el aprender a cuidar, canalizar y trasmutar estas fuerzas a través del recto Pensar, recto sentir y recto obrar. No podemos dudar de que también fuera un gran Maestro iluminado, que trajo a los Zapotecas y Mixtecas la ciencia esotérica gnóstica e implantara en esta región una Sabiduría Inmortal. Fuente: (Antropologia Gmostica)

4 comentarios:

marichuy dijo...

Gab

Bello poema al agua. Tiene una fuerza, justo como la de un torrente.

Un abrazo

América dijo...

Bello post,rescantando para nuestro placer historia y poesía,retroceder en el tiempo de tu mano es un placer.

Un fortísimo abrazo.

GAB dijo...

Mari, de siempre me gusto la sonoridad de la palabra, Cocijo, todavia ignoraba gran parte de su historia.

Abrazo

GAB dijo...

America, en nuestra historia se mezclan la historia y la poesia, lo que enriquece a ambas.

Abrazo entrañable.