martes, 28 de julio de 2009

¿Puedo tocar el cielo?


*Aqui les comparto una historia que lei hace poco, el autor se llama: Juventino Santiago Jiménez, y aqui un antecendente de la historia y luego el cuento:

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"El relato que quiero compartirles es una historia real. Ocurrió en la comunidad de Duraznal, Tamazulapam del “espiritu santo” mixe. Para mi tía Teresa que siempre quiso tocar el cielo y nunca lo logró, y al pueblo mixe que encierra historias extraordinarias que debían ser contadas.

¿Puedo tocar el cielo?
Sucedió en un poblado de Oaxaca, en la década de los 80. Teresa se preguntaba si podía tocar el cielo. Era la menor de los cinco hermanos. La casa donde vivían se encontraba cerca de las faldas del cerro de Zempoaltépetl. Al despertarse estaban presentes aquellas ideas, y antes de dormir, veía cómo la noche era iluminada por la luna y las estrellas.En diferentes ocasiones, Teresa había preguntado a su hermana qué podría hacer para tocar el cielo pero Juana siempre estaba ocupada en la cocina, preparando el guisado con chayocamote y el café para aminorar el frío.Siempre dejaban a Teresa en la casa, encomendándole traer el agua de los manantiales, darle de comer a los guajolotes, a las gallinas y a su perro. Habían transcurrido dos semanas antes de encontrar alguna respuesta a cómo tocar el cielo. Simplemente no la hallaba. Había indagado con sus padres y con sus hermanos, pero ellos respondían que dejara aquellas ideas banales.Una mañana despejada, mientras los papás estaban en la iglesia, ansiosos de platicar con Dios, que llegaba todos los domingos a la comunidad. Teresa se le ocurrió otra idea excepcional: averiguar en cómo tocar el cielo, y tardó unos minutos para encontrar la respuesta. Tomó una silla y la puso en el patio, luego buscó un palo largo, se subió en la silla y se dispuso a tocar el cielo. Fue entonces, cuando se percató de dos cosas: el palo era demasiado corto y el cielo estaba muy lejos.

Juventino Santiago Jiménez.

10 comentarios:

marichuy dijo...

Gab

Dicen que a veces, en los pequeños momentos o chispazos de felicidad que tenemos, si "te dejas ir", abstrayéndote de todo lo que te rodea... es posible sentir que tocas el cielo. Habrá que probar.

Lindo relato

Un abarzo

Clau dijo...

Que linda historia.
Yo creo que se puede tocar el cielo de distintas maneras al orar y al soñar.
Saludos!

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

preciosa historia...

Zayadith Hernández dijo...

que hermosa!!!
me has dejado con un ayyyy en el alma.
Besitos.

GAB dijo...

Hola Marichuy, concuerdo, sera ocasion de esperar el momento.
Abrazos

GAB dijo...

Que tal, Clau, sera?..
Saludos.

Angeles, Besos. ya me reporte con mi voto.
Abrazo.

Zayi, me parecio especial, y lo curioso, es que originalmente aparecio como un comentario, de ahi un amigo lo compartio y de ahi yo...
Abrazotes

América dijo...

Me ha encantado GAB,un relato sencillo con varias lecturas,sin duda un regalo que agradecemos tus lectores,las expectativas deben ser reales,hay muchas maneras de acercarnos a lo que queremos,la curiosidad es sana y Dios esta mas cerca de lo que imaginamos.

Te mando un abrazo!!!!!!!!!!!!!

GAB dijo...

America, se mezcla la simpleza que representa un deseo, con la profundidad de lo que se pide.

Abrazos

Monique dijo...

Creo firmemente que siiiiiii se puede tocar el cielo, yo lo he tocado mas de alguna vez, pero por extrañas circunstancias solo es a traves de mis deseos de libertad, gracias por la historia, dejo muchos besos

GAB dijo...

Hola Monique, un gusto tenerte por aqui. tal vez la libertad sea un camino para alcanzarlo como dices.
Besos