jueves, 28 de enero de 2021

OJOS

 Me miras desde esos ojos
de Gioconda golondrina
siento tu ser en ese vuelo
en que atrapas y desnudas
mi mirada    
mi deseo entonces es un
pez que se pierde en tu cabellera
mar ignoto y denso
me pierdo en tus pensamientos
vuelo hacia tus pechos fecundos
donde los labios aman el fruto
voraz de tu desconsuelo
augur de tu boca
estallo en tu frenesí
anido en los higos dulces
de tus ojos
vuelvo a mi mismo
a este sol extranjero
que persigue-
tus nómadas silencios.

Xm

 

martes, 22 de diciembre de 2020

 

Enciendo la oscuridad a golpe de recuerdos

Lo que te amo en lo que te amo

Un árbol lleno de esferas

una memoria llena de sol

pintor que pinta con sombras con melancolía

Con el patio  a solas en el olor a hierba

el aliento de la soledad

Desvelamos pájaros heridos del silencio

El amanecer en gajos de mandarina

La madera hueso seco de los arboles

Los hombres que viajan, que viven y mueren

Sin lograr apresar la rosa de yeso

La estrella del sur límpida sobre el cielo

mi yelmo en tu regazo mi ocaso en tu corazón.

 

Xm

martes, 8 de diciembre de 2020

MOLE DE CAMARON

  Poema homenaje de Natalia Toledo  a Abdres Henestrosa

 

Mole de camarón
 
Ese hombre árbol maravilla mi sueño
Con su sonrisa de niño amado,
De sus labios se desprenden hojas para formar libros:
Tinta para la estela zapoteca.
Andrés enredadera, bejuco en el cuello del tiempo.
Ese hombre ceiba bálsamo y ternura para mi joven amistad.
Andrés de Alfa.
Andrés de Martina Man.
Andrés besado por todas las edades y sus mujeres.
Andrés lanza de bambú que atraviesa la vida.
Ave del istmo, de sismo, de abismo litoral.
Andrés lépero, travieso, sensual, sesudo, fantasioso, vertical,
colmena, cabrón, manantial. Andrés enamorado de Andrés.
Al final de la fiesta Andrés silencioso puño que golpea la mesa
y se retira y se guarda para otro día que lo conduce a su siglo.
Andrés es el itacate de todos los que asistimos a su vida
 
Natalia Toledo 
 
 

jueves, 12 de noviembre de 2020

 


En este 2020 los meses son irreconocibles

uno de otro, uno al lado del otro, uno atrás del otro.

Apenas los índices del nacimiento o de la muerte los singularizan

en cada día pido tu amor, la mirada que haga el hallazgo

del relámpago, la luz de tu cuerpo en mis manos

los subterfugios de un omoplato que deviene ala, deseo

y hablo de ti en ti a tu oído, dejo aves, pájaros; delirio.

Me empalmo y mezo  contigo los abriles a la sombra

Mi mano recorre la albura de tu vientre, la sinfonía invisible

De una lengua que se come sus palabras, 

y sueña un lápiz de arena

Escribe tu nombre a la deriva de la sal y del goce

Arabesco de espuma, estrella de mar cuya ofrenda

Es este silencio extranjero. Sibila de espuma

Que musita el nosotros en una soledad de silabas

Pero de no de deseo ni de amor ni de tu nombre.

Soy y no soy este tiempo inmisericorde, este mar

que a gazapos alcanza a darte la mano

en medio de la tormenta.

 

Xm

 



 

 

 

 

martes, 22 de septiembre de 2020

Septiembre

 Sin claudicar me cierro al silencio, 

a la palabra apagada como promesa vacía

dejo que el sol pase por el corredor 

salgo a caminar en árboles que presienten el otoño

la melancolia en el hombro como un pájaro 

que añora la nube adecuada,  el destino de la mirada

y unos labios que instalen el nombre, los  nombres en los que te busqué

¿De  verdad eras tú? las veces, los días que te ame

caminamos al encuentro de lo desnudo, la soledad

la pasión y el deseo, sombrío anden iluminado 

tu albura, los soles que encendimos antes de apagarnos

la estrella que asoma es el estío, el otoño que vuelve 

a cabalgar en la noche,. por tu mirada,

por el suave aleteo de tu risa.

 

Xm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 20 de julio de 2020


En el oro de la tarde busco tu cuello
el nacimiento de tu nuca para oler tu piel
desnuda, cierras los ojos y busco tu boca
beso tu nombre, refresco en tu memoria lo que fuimos
antes de nacer. Lo que no claudica ni cierra ciclos
te abrazo y tu piel late, tu cuerpo late y cuenta el rumor
de las hojas secas y el festinar del otoño
un abrazo que contiene lo que fuimos o seremos
en la boca nos buscamos y en el fuego nos mecemos
no es casualidad que duermas dragones en tu hombro
ni que la espada busque tu espalda, nos atamos y desatamos
nos hacemos polvo y brisa, sensación y recuerdo
este mar que crece embravecido y gira tu espalda
y somos uno que es dos u es espuma, violencia
contenida en un flor que en su tersura fija estrellas y peces
en el comienzo del mundo, en un suelo que florece y suelta sus semillas.


Xm

06.04.2026