jueves, 11 de julio de 2024

11.06.2024

 

 


 

   A veces pienso en un color: un azul que va ufanándose de tarde y en la noche dialoga con el bermellón. Sube del mar cuando el agua esta tibia, va por la sal que escolla y se tiende entre los que pasean por el malecón a esa hora. Adquiere nuevas luces cuando contrasta con el ámbar imperante y se impregna de lo que ha sido tirado, quebrado o roto contra las rocas. Permanece dormido en la voz de la espuma: corcel que indaga la vida de las orillas y pregunta por ti. Amor que duerme al calor de la estrella y no oye. No sabe del azul que tiñe de nostalgia el mar por la tarde e impregna el cielo.


Xabo Martinez

martes, 9 de julio de 2024

09.06.2024

 

 

 


 

 

 Te empecé a oler como se huele una pieza de tabaco, una caravana de sal, una fruta que huele a un país u otro continente. Con esa colección de matices y al mismo tiempo tan uniforme como una ramita de hierbabuena.  Apliqué mis sentidos a tus dedos de azúcar, a tus labios que inventan el amanecer del alba. Al arrobo de tus pezones destilando miel de abeja siguiendo al hormiguero de tu ombligo. Me llevé el olor de ti a donde las estrellas hacen la llovizna, a donde el amor sueña el mar y la luna llena. Luego el mundo olió a ti y yo olí a tu silencio.



Xabo Martinez

sábado, 6 de julio de 2024

06.07.2024

 

 

 

 


 

Antes creí en la fuerza del poema.
En la altitud del poema, en el poema caracol.
Diciéndote algo, dicho hace mil años.
Ese mensaje fue un aletear de mariposas  ante tus ojos,
y en tus oídos  un alzar de libélulas quietas en la memoria.
Por un instante al ponerlas en mi lengua,                                                         estallaron y me cercó el silencio:  lo indecible,                                                             la ira de las vocales contra si mismas.                                                            Argumento caníbal devorándose a si mismo.

Xabo Martinez

jueves, 4 de julio de 2024

04.07.2024

 

 

 

 



 

Juntos:


La espera. La antesala hacia la nada,
ebrios de silencio.
Morando entre las horas, las ramas.
El tiempo del otro que no nos pertenece
para curarnos la sed y la lengua.
Los ojos; acumulando minutos como hojas,
al pie del árbol, hasta llenarnos de hojas secas
y otoño los  rostros, las nubes.


Sólo.


La música llevando el conteo de la lluvia
y los pájaros nómadas que llevan su canto
a las flores que despuntan lejos del invierno.
La nada.


Xabo Martinez

martes, 2 de julio de 2024

02.07.2024

 

 

 

 


 


Tu nombre como una canción, una melodía que puede viajar junto al andén. Llevarte cerca de mi.

Amontonarlo a deshoras como hojas secas. Incinerarlas y ver lo luminosas que pueden ser tus vocales.

A la hora del café, manchar los papeles de tinta y parpadear en tu lejanía la vida.

Llover contigo, llover de ti, de principio a fin: la noche humedecida y tu boca llena de estrellas.

Y tus manos, lo que podría decir de tus manos. Los pájaros que se han ido a otro continente.

La pinta azul de la noche. Saborear el vino. Un violín que suena a un paisaje de tus ojos.

Despertamos sobresaltados, la puerta es una lágrima, una sombra que huye.

El polvo que cubre los libros. El jardín donde crece mi memoria como una babel, donde nadie sabe nombrarte.

Tus pasos con olor a rutina. Tus huellas se llevaron la vida. Un sol naranja que amenaza con difuminarse en rosa pálido.

La piel del adiós. El ente de tu olvido. El muro.

Salgamos afuera, respiremos ese aire que despeja los pulmones y miremos el geranio mientras amanece.


Xabo Martinez

martes, 11 de junio de 2024

11.06.2024

 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
Acometemos la miel dorada de la melancolía,
nos embadurnamos hasta quedar quietos,
como los árboles en el estío de las abejas.
El tiempo y su brújula de asfalto
nos lleva a las ventanas,
donde despedimos este amor ocre,
este sexo hecho nervio desde su origen.
Esta sinfonía amarilla
que desaparece ante la inminencia de la lluvia.

Xabo Martinez


 

 

 

 

 

sábado, 1 de junio de 2024

01.06.2024

 



Entre las jacarandas y su murmullo violeta, entre el patio y los jarros de sol,  la mesa apaga el ultimo jirón de humo. Y hay algo entre el ser y el respiro, que quiere zurcir el vuelo de los pájaros. Algo hay inconcluso, por siempre verde. Algo queda entre las nubes y lo que no digo, estacionado en la memoria.

Xabo Martinez




06.04.2026