jueves, 25 de agosto de 2016



Recuerdo y no sé si recuerdo. O si mi memoria es un perro mordiéndose la cola y no la alcanza, se duerme y sueña. Entonces mi memoria es eso: un poco de polvo en la boca de la soledad, una mezcla de imaginería y sueño. Un círculo que abandona el vicio del recuerdo y se levanta en espiral esfumándose en el viento.



X. M.


4 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Muy poético, muy bonito

Rembrandt dijo...

A veces nuestros recuerdos no son mas que una memoria compartida.
Me gusta leerte poeta, tu poesía suele llevarme a la reflexión como ahora.

Abrazos, muchos, desde mi Sur con aires primaverales. Por fin!!!

REM

Xabo Martínez dijo...

Gracias María, siempre un gusto la visita.

Saludos!!!

Xabo Martínez dijo...

Bien, El invierno es difícil de paliar en las condiciones de nuestros pueblos cuando en algunos casos son tan severos.

Aquí añoro ya las hojas secas.

Besos!!