viernes, 22 de enero de 2016

1.     Quien sabe de qué color seria el mundo si tu estuvieras
si pudiéramos sentarnos allá afuera y compartir un café en el patio
me contarías los caminos que anduviste,
lo que has aprendido acerca del paso del tiempo y los grillos.
Casi he perdido la noción del último día que nos vimos,
si nos dimos un apretón de manos
o si fue tu mirada llena de cielo la que empujo mis pasos.
Hoy desperté soñándote y me decias que a las seis te irías al pueblo
y recordé aquella vez que no pudiste llevarme contigo
 y mi hermana se encargó de distraerme cuando te ibas.
Yo, claro, me di cuenta pero reaccioné tarde,
por un momento egoísta fui ese niño que pensé
que te tendría siempre a mis órdenes.
Quien sabe qué color tendría esa neblina que amabas,
pero seguro es luminosa si tú estás en ella: padre. 

Xabo Martínez




2 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Leer estas letras cuando aún no ha amanecido, te preparan para que el día que llega tenga la sensibilidad a tope... precioso

Rembrandt dijo...

Amigo mío es un texto hermoso lleno de ternura y recuerdos.
Gracias a Dios tenemos la capacidad de soñar, por un breve lapso quienes ya no están, regresan.
No hace mucho tiempo soñé con mi madre, estaba preciosa como siempre, se acercó a mi sonriente y nos abrazamos con toda nuestra fuerza. Cuando me desperté lloré mientas sonreía. La magia de los sueños, no?

Besos y que estés bien querido GAB
REM