miércoles, 9 de marzo de 2011

Arbol del tule

----------------------------Arbol del tule----------------------------------


Encontré en mi lugar

al árbol del Tule.

Áspera fijeza, piel oscura,

no pude moverme.

Canto para el adentro

el ave hurgó raíces.

Quieto en lo quieto

áspero en lo profundo

tú formabas corteza

Oaxaca, sitio mío.


Roxana Arra


8 comentarios:

Noelia dijo...

Profundo encuentro, el lugar donde la canción hurge las raices para surgir en esa quietud como nuestro sitio donde emerge la piel.

Nuestro lugar nos da la seguridad de manifestarnos escuchando la memoria, tal como queremos ser, y después volar como el ave consciente.

Gracias Gab, besos.

zayi dijo...

Es un placer venir para acá. Cuando entro, me llevo la paz.
Hermoso, mi Gabo!
Un beso.

marichuy dijo...

Hermosas letras a ese árbol. Hasta ganas de estar en tu tierra me dieron.

Un abrazo Gab

Rembrandt dijo...

Los árboles altos, longevos, siempre me han fascinado, será porque de niña jugaba en uno así?
Era un gran árbol caído pero no muerto, vivía, y allí entre sus ramas nuestra imaginación infantil inventaba mundos de sueños y fantasías. Nunca volví a ese lugar y me he preguntado más de una vez... seguirá allí?

Muy bello post querido amigo, me he quedado con una sensación de dulce nostalgia mientras leía los versos de R.A.

GAB, estuve un poco alejada últimamente por distintas circunstancias, pero retornando de a poco y felíz de visitar los sitios de amigos queridos como vos, espero pronto solucionar algunos inconvenientes que aún quedan.

Besos muchos y sí, ya las hojas se van tiñendo de un dorado espectacular, se está poniendo de un color precioso este Sur (no tan lejano).

REM

GAB dijo...

Ese vuelo le debe mucho a su historia, aunque despues se despeje de ella.

Gracias por cada palabra Noelia.

Besos

GAB dijo...

Y celebro que asi sea Zayi. Aunque a veces las letras tarden.

Beso.

GAB dijo...

Y que lo digas Marichuy, mi corazón esta rebosante de extrañamiento.

Abrazos en sol.

GAB dijo...

Rem. Me hiciste imaginarte en la casa de ese árbol tuyo, y quizas ya no siga ahi, pero sigue vivo en tu memoria, ahi donde los recuerdos reverdecen y amanecen pájaros.

Abrazos largos hacia el sur. Besos.