viernes, 13 de noviembre de 2009

De como nace el idioma*



-----------------------------------------Abel Grimmer (1570-1619)


De cómo nace el idioma
de los kichwa runas


Un día el Tiempo despertó muy triste; su tristeza fue tan grande que todos quienes vivían en el Universo se pusieron melancólicos y muy preocupados. Por esa razón se pusieron de acuerdo en ofrecerle las mejores canciones que sabían, las mejores danzas que habían aprendido, con el propósito de devolverle la alegría al Tiempo. Ellos, en efecto, cantaron y bailaron como nunca, y el Tiempo, aunque se sentía muy agradecido, no lograba recuperar su alegría, apenas dejó escapar un suspiro cansado y profundo y logró moverse a un costado.
Los habitantes del Universo, cansados por el esfuerzo que habían realizado y muy acongojados por no haber logrado su objetivo, se quedaron mirando unos a otros sin saber qué decirse ni qué hacer y del cansancio se durmieron, unos por un lado, otros por el otro. En sus sueños, el Sol y la Luna asomaron como una silueta que intentaba abrirse paso entre las tinieblas y cuando estuvieron a punto de lograrlo una tormenta de rayos y truenos impidió su propósito, entonces despertaron y trataron de averiguar qué era lo que sucedía. Al despertar, cada uno comentaba el sueño que había tenido. El cóndor, que era el más anciano de todos, decía que el mensaje era claro, que para lograr la alegría del Tiempo debían recurrir al Padre Sol y a la Madre Luna, que ellos les podían ayudar; y así lo hicieron, les llevaron ofrendas, cantos, danzas y les pidieron ayuda en su propósito de devolverle la alegría al Tiempo.
El Sol y la Luna escucharon su pedido y prometieron ayudarles porque ellos, al igual que todos, también se habían contagiado con la nostalgia del Tiempo y creían que no era justo que la tristeza empezara a destruirlos. Por esa razón ellos se unieron en este propósito.
Al escuchar esto, todos recuperaron la energía, los ánimos de cantar, bailar para el Sol y la Luna, que en el ocaso enrojecido se envolvían y desaparecían. Así pasaron nueve lunas acompañadas de cantos y danzas. De pronto, cuando todos por el cansancio descansaban se escuchó el llanto de dos niños, una hembra y un varón. Al escuchar el llanto todos despertaron, se acercaron a los niños para contemplarlos, mirarlos y arrullarlos.
Emocionados, los habitantes de ese tiempo les brindaron ofrendas, cantos, danzas, y así junto a los niños, cantaron y danzaron por el lapso de diez meses. En ese tiempo los niños pudieron escuchar los sonidos del viento, del mar, las cascadas, los ríos, las flores, las plantas, los pájaros que las innumerables delegaciones traían consigo desde los diferentes suyus, que reproducían los sonidos de cada región con sus instrumentos o con los animales y aves que entregaban como recuerdo a los niños.
Esos sonidos se aprendieron de memoria y fueron hilando, tiñendo, urdiendo, tejiendo; los fueron tallando, puliendo. Así brotaron las palabras como riachuelos, ríos, lagunas, mares; luego como llovizna, lluvia, tormenta; de ahí brotaron como vientos, tornados, huracanes; finalmente como rayos y truenos. Así se fue formando el Runa Shimi, el idioma de los kichwa runa, el idioma de los Hijos del Sol y la Luna. Así fue creado el kichwa, la lengua de los habitantes de esta tierra, para que el Tiempo y el Universo recuperaran su alegría y nunca estuvieran tristes. Por eso el kichwa tiene el sonido de los huracanes, el vuelo de los cóndores o el suave deslizamiento de las olas de los ríos, las lagunas y los mares o el suave aleteo de las hojas.

Ariruma Kowii


*Escritor y periodista kichwa, es fundador y fue director del Taller Cultural Causanacunchic.
Es miembro del equipo de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, para la elaboración de las propuestas de reforma constitucional y su delegado en la Comisión de Reforma Constitucional entre la conaie y el gobierno. Ha publicado dos libros de poesía: Mutsuktsurini (1988) y Tsaitsik (1993).

9 comentarios:

América dijo...

GAB.

No solo nos presentas tus propias creaciones,difundes poesías,leyenda e historias de una manera extraordinaria tu sensibilidad al respecto no solo se lee en tus textos también en la elección de otros se percibe el gusto y tu buen hacer.

Cuanta riqueza de imagenes,color,sonidos lo he leído varias veces ,y te digo que cada párrafo se crece,es otro viaje a la creación...

El kichwa tiene el sonido de los huracanes, el vuelo de los cóndores o el suave deslizamiento de las olas de los ríos, las lagunas y los mares o el suave aleteo de las hojas.....

Un beso y un abrazo enorrrmeeee!

zayi dijo...

Que hermoso Gabo!
Mientras te leía recordaba a Amalivaca, a los hombres de maíz, a los origenes de nuestro mundo visto desde la mente inocente de nuestros hemanos indigenas... Me gustan las tradiciones y siento que soy muy afortunada de haber nacido en el continente de la gente mágica...Los pemones, timotocuicas, caribes, guajiros, Mapuches, guaranies...tenemos tantas razas, tanta diversidad de culturas, tanta tierra y tantos rostros dorados que sería imposible no tener un legado tan rico....
Besitos.

marichuy dijo...

Gab

Muy bello. tengo la idea de que además de esa memoria, está la otra, la llamada holística. Hay palabras que a veces no hemos escuchado y que sin embargo decimos porque alguien de nuestros ancestros las decía y casi que las traemos en nuestro código genético

marichuy dijo...

PS Me faltó enviarte el abrazo sabatino.

GAB dijo...

Hola America, creo que este tipo de relatos nos aproxima mas a lo basico, al relato de nuestros abuelos, y al tiempo magico.

Un abrazo enorme.

GAB dijo...

Asi es Zayi, la variedad en ocasiones no va ligada a la permanencia, por eso me parece importante traer a colacion esta riqueza originaria.

Beso entrañable

GAB dijo...

Si, Marichuy y curiosamente esas palabras, recogen o encierran en si parte de esa cultura y cuando oyes otra lengua, a veces se puede atisbar ese reflejo con la tradicion.

Un abrazo festivo.

Rembrandt dijo...

No conocía esta leyenda kichwa y como todas las de los pueblos originarios de América no podía ser sino hermosa, poéticamente bella , tal como el último párrafo -que leí varias veces- y que me pareció fascinante:

"...Así fue creado el kichwa, la lengua de los habitantes de esta tierra, para que el Tiempo y el Universo recuperaran su alegría y nunca estuvieran tristes. Por eso el kichwa tiene el sonido de los huracanes, el vuelo de los cóndores o el suave deslizamiento de las olas de los ríos, las lagunas y los mares o el suave aleteo de las hojas."

Grxs amigo mío por tu lindo comentario en mi blog.

Besos y que tengas una hermosa semana.
REM

GAB dijo...

Rem que gustazo tu visita, y de nada amiga, es con mucho gusto que te visito.

Esa parte precisamente "el vuelo de los cóndores o el suave deslizamiento de las olas de los ríos, las lagunas y los mares o el suave aleteo de las hojas." es magnifica.

Besos y abrazo de miercoles