lunes, 15 de noviembre de 2021

Madre


Madre:
La habitación 
huele a eucalipto.
Velas quemándose,
eucaristía encontrada
en los triángulos del dolor,
de la inmovilidad.
La sombra de atarse 
a una memoria,
que siempre fue enérgica.
A tu lado recorro los estadios
de la vida contigo,
del olor a madre en la cocina.
Los fuegos del café tostándose
en el comal del barro,
la sabiduría de tus manos 
en la corrección
a nuestras malas maneras.
Con un patio inmenso 
y el amor de tus manos 
nutriendo nuestras vidas
efímeras. Regreso a ti 
cuando la vida es azul 
y gris y arena.
Tus ojos se han llenado
de esa ansia de eternidad.
No esperas menos,
pero quién lo entiende
quién renuncia
quién te halla en la soledad
de una camilla a deshoras.
Quien te acompaña 
en esta noche de hielo y azogue.
La ruina de está materia
Insondable que llamamos cuerpo.
Cuando ya no te perteneces
y eres testigo de la debacle,
en tu inusitada fragilidad.
Para esto es que me preparaste,
Madre, para notar que la vida
se muere en ti y en lo que amas.
Te rodea, te nutre 
y lo que hay es este eucalipto, 
este olor y el humo de la noche 
que nos envuelve en la fragilidad
de tu amor. Y es tu amor, madre 
lo que nos ilumina en este camino
de regreso, lo que nos da valor
para seguir y contigo encontrar
la manera de moldear amando,
Este camino que de aquí
en adelante se nos angosta
porque toca recorrerlo sin ti.

                                                                                                                 

viernes, 29 de octubre de 2021

noviembre

Noviembre estira la piel de los difuntos
El amor que nutrió tanta vida
Vuelta aire hecha alas hecha cielo
Es una piel de la que nos desprendemos
Y permanece hecha atmosféra
Hecha neblina hecha noche
Un altar es una entrada al Mictlán
A esa reencarnación que bebemos
En esa noche vuelta mezcal
Vuelta humo vuelta cempasúchil
Amaranto de un amor que nos dejó
La ceniza y el incienso
Que cada noviembre
Encendemos.

viernes, 15 de octubre de 2021

15102021

Para no decir que las horas grises son sin ti un martillo que hiere la sombra de las azucenas. Que si faltas tú es un sed de horas amarillas en un patio lleno se girasoles sin tu aroma. Me pliego en las alas de azufre de un día lleno de rutina y azogue. Me falta el café y unos ojos tuyos que me confirmen que vivo y que soy un cuerpo lleno de voz y de palabras. Para que mi existir se torne labio y beso. Caricia y vuelo. También un día nos tornaremos azul y blanco como la nube que espejea el mar y un día se vierte sin dejar historia ni cuerpo ni palabras. Solo espuma, y después nada.

Xm

jueves, 14 de octubre de 2021

14102021



En tu espalda de agua dejo caer besos de fuego

En tus orillas mi lengua hace un camino de sal

El vértigo: un diamante que pule mi insomnio sobre-entre-hacía tu cuerpo

El infinito: la belleza de imaginarte a solas un instante .

El ala de tu oído como un arca de sueño y suspiros

Tu recuerdo se quedo atorado en las ramas. Ahora espero que madure.

Te soñé y la mitad del tiempo eras un árbol. La otra mitad eras pájaro

Xm

viernes, 27 de agosto de 2021

A la deriva de tu piel se arropan los sueños,

En tu cuello, -amadísima- se instalan pájaros tenues

Tu cuello resguarda la redondez de uva de tus pechos.

Tus pezones se alzan como vigías nocturnos

Mi lengua en el borde teje nido a tu piel de durazno.

Tus clavículas con fulgor de pecosas peras me saben al otoño,

navego en los meandros de tus caderas con olor a guanábana,

mordisqueo esa fruta guarecida en la humedad del tiempo;

(a salvo del invierno y de los mapas con brújula hacia el sur).

Amadísima: en tu puerto se mira el futuro y coloco bandera

en el andén de la victoria, en la frambuesa de tu piel

que viene de otro continente. (Entre el tibio aroma

de las manzanas y el aliento de higo de la noche).

En la profundidad de tus pechos, amanecen tibias estrellas,

Lejanas y desveladas;  alumbran la blanca orilla

en tu cuerpo de espuma.  Mi playa y tu memoria.

Vuelve a esa espuma blanca que estalla contra las rocas

El sueño ebrio de la arena cuyo puerto no volverá a besar el mar.

 

Xm.

 

viernes, 20 de agosto de 2021

 

Poliédrica, asomas tu belleza en los escapularios de la tarde,

de mi pecho surge caterva de ciervos para ofrendar un mar sin destino.

De tus labios recojo los besos cual vino de una vid

que sazona los tiestos en la oscuridad repleta de almendras o raíces,

desnudo tu piel en rosedal de humo y ausencia.

Bebo tu sed y me asomo a ese corazón,

que se multiplica en aves y en luciérnagas que iluminan,

cada resquicio de ese cuerpo que duerme el sueño de nadie.

Y despierta con la lengua que baja por tu espalda,

se asoma la raíz de Perséfone que presiente la llegada

del hombre que esperas desde noches indecibles.

En tus caderas soy el minotauro que se asoma a las estrellas,

sabedor de que a este laberinto pertenezco

y ya no sueño con ese éter que me es ajeno.

Este laberinto que me entrega sus secretos

envueltos en labios, y esa mirada que se escapa

y regresa para devolverme ese espejismo.

Mi yo envuelto en niebla o en tu amor:

esa tormenta que como un tigre, nos devora.

      

Xm

lunes, 21 de junio de 2021

Tus manos

Si: Tus manos; aves guardando puertas inequívocas al futuro, 

sembradas en una plantación de espejos o esquirlas agrietadas, 

tus manos semillas de sombra, murmullos que escuchan mi sangre, 

madurada a golpes del otoño, (cincelado como galope de caballos o crujir de hojas). 

Aire que se agazapa en tus manos como brezos, 

y el respaldo de tu sillón son estas palabras,que no saben calmar el frío de tu espalda y sólo te rodean, 

como neblina o humo a la montaña. Y ahí, en medio de tus brazos,

con el cansancio tejido como un gato, a través de los días vislumbras mi sombra 

y las hojas secas en mis bolsillos. Díalogo del ángel que crece a traves de tu cintura, 

cuando en tu interior, legítimas mi sentido de estar, pero en recuerdo, 

rosa que no acaba de mojarse a través del pulso fugitivo de esas olas.

Mar que no sabe navegar más que en la tormenta de tus ojos. 

No obstante: no me escuches, que tus oídos no sean la guardia de este murmullo 

que no sabe hallar nido en tu regazo, sombra que no se mira en su sombra, 

tú que no halla el nosotros, estambre de peces, agua en red 

que se escabulle como esta memoria que apresa solo imagenes de ti, 

recuerdos, volutas de humo y no tus manos.

 

XM

06.04.2026