jueves, 11 de abril de 2024

11.04.2024


 

 

 

  Hoy amanecer en ti hace que el mundo sea cielo de palomas. Cielo de nubes y el sentido del mar es el vaivén de tus caderas. El mundo persiste si tú persistes, si tu corazón juega a ser el río de almendras.   La luna que se desnuda y se baña en el mar cuando las olas se abren y te desperdigas en vuelo de mariposa o luciérnaga. El beso del colibrí que inserta la miel y se espiga en su corteza amarilla.  Derrama girasoles a su paso.  El mundo se abre en tus sentidos y tú eres el sentido del mundo.

 

Xabo Martinez

 

 

 

 

 

 

miércoles, 10 de abril de 2024

10.04.2024

 

 

 

 

 


 

 

Lento lento beso tu cuello. Arribo a ti; al eco de tu voz. Al nido en que tu voz: tan tú, se cuela en los párpados del mundo.

Xabo Martinez

martes, 9 de abril de 2024

09.04.2024


 

 Llegas y te disgregas al paso del otoño. Vuelas en remolino cual finísimos dientes de león desperdigados en la yerba. A través de ellos la luz tocándolos los conmueve, los hace invisibles, mas no por ellos menos angustiantes, como el sendero de un camino al que conduce un mar en el que has estado de frente al horizonte con un cerco de espuma. Peces de hilo entonces han jugado en tus pies, han buscado calmar tus huellas de mujer que se bebió de frente los silencios y ahora ante la noche, una sombra de medusa, apenas se dibuja. Y eres tú, la que abre los brazos al mar, la que nada en el vértigo de la media luna, llegando por fin al azul intenso qué habito tus sueños.

Xabo Martinez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 5 de abril de 2024

05.04.2024

 

 


 

 

 Si, los amantes. Los que van escondiéndose entre sombras, Si; el alcohol que evaporan entre brazos, piernas, muslos, miradas. Si, nosotros: los que amamos y cantamos para nadie. Si, la tibieza de los cuerpos: el alma. Bebemos deseo y nacemos con el sol en fuga. Transito lento, lengua y labios: nombrando a oscuras la rosa, el parpadeo de miel, la albura. El jinete blanco que bebe sombras, el aliento de la noche en tu cuello. En tu espalda, el camino de nadie, el sabor a sal. El desconcierto de la luna cuando en mis brazos tiemblas, y escondes en tus pupilas lo imposible: la unión del lobo y la noche. El arco y la flecha: los amantes. Si; tus labios y la ternura en la memoria de las uvas que no fuimos.

 Xabo Martinez

06.04.2026