sábado, 2 de diciembre de 2017

VII

Voces que se conjugan en tu cuerpo. La melodía de una voz dentro de otra voz. Un instante que no acaba de coronarse y salta sobre la ola siguiente hasta que tu casa se llena de música. Un saxofón ebrio que rompe la noche y suelta su nostalgia en el patio.

Tu cuerpo es un enjambre de ecos y recuerdos.

Con la memoria llena de costumbres dulces y páramos azules. Tu cuerpo comienza a danzar escondiendo de forma perfecta la muerte y la noche. Tu cuerpo plenilunado borra cualquier nostalgia.

El presente es un ciego que baila. El arlequín que danza cuando la madrugada suelta un grito limpio entre las rocas.


Xm

2 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Todo habla, pasado, presente y futuro, pero me quedo con el presente que es lo tangible. Un besote

Rembrandt dijo...

Dulce melodía invernal que tanto recuerdo y nostalgia acarrea.
Que disfrute oír el crepitar de las llamas que bailan su danza de fuego, los amantes se abrazan. Afuera el viento eleva las ultimas hojas de otoño.

Abrazos querido amigo, hermoso leerte siempre.

REM