jueves, 15 de septiembre de 2016

Septiembre



Septiembre es la mejor forma de decir patria, y cuando digo patria digo chapulines, digo otoño, digo pastel de cumpleaños, digo viernes y digo mezcal o tequila. Pero aún entonces falta algo, en realidad falta en esta remembranza lo mas importante: el picante. La primera vez que probé picante se trataba de un chile jalapeño, verde y bastante picoso por lo que mi primera impresión fue alarma y llanto y sed. Todo al mismo tiempo. Luego vendrían los diferentes colores tamaños y sabores.  El picante no anestesia el sabor como dicen algunos. Por el contrario saberlo degustar es haber dado una y cincuenta batallas durante cierto tiempo para poder degustar el picante en su debida dimensión y reconocer ese efecto particular en los platillos. Así se puede hacer ese tipo de combinaciones que permite la variabilidad de los chiles de la cocina mexicana. Saber que por ejemplo una buena combinación puede ser el chile "guerito" con un buen asado. O el chiltepin con un plato de menudo. O el chile california en lugar de un chile poblano  para un chile "relleno" etc etc.

Más allá de esto, ¿Porque algo que en un momento puede ser irritante y casi imposible de saborear en primer momento se vuelve algo tan entrañable? Quizá porque inconscientemente el que nace en esta tierra sabe que hay que tener una contextura especial del alma para poder sobrevivir a tan agreste territorio y tan complicado panorama social e histórico. Una suerte de entrenamiento límbico que permitirá aunque no asegurará su indefectible desarrollo.

Venga pues septiembre y a recibirlo con un respectivo tequila.


Salúd.



ELICURA CHIHUAILAF


jueves, 1 de septiembre de 2016

DESTINO

¿Que puede decirle
de su destino el poema al poeta?
¿Levántate y anda?,
Ve a Rodez.
Vuélvete carta o paloma.
Llega a las manos de Milena.
Vuélvete caricia para Beatriz o Laura.
Báñate en Venecia,
canta en las góndolas.
Sube al campanario de Pisa.
Enamórate de las francesas,
-pero no olvides el canto ni a Pound-.
-Ni a Prevert o los pájaros-.
No olvides las cartas ni las palomas,
ni a Rodez ni a Celan.
Canta desde la locura o el dolor
el dolor no tiene norte o sur,
no tiene calles (o sí)
Es una calle en un solo sentido interminable.
Pero sobre todo no olvides el canto.

X. M.